La importancia de la tribu, por Yolanda Castillo



Desde niñas somos educadas para ser desunidas, autosuficientes y en muchos casos, parece que ser mujer es ser una super heroína que puede con todo, que no necesita a nadie.
Nos educaron para que nos comportemos como señoritas, que seamos reservadas y que no vayamos por ahí hablando de nuestros secretos, porque eso no está bien visto.
¿Cuántas de vosotras durante la infancia o adolescencia habéis escuchado una frase del género: “la que hoy es tu amiga, mañana puede ser tu peor enemiga”?
Seguro que muchas.
Nos han echo creer a lo largo de nuestras vidas que las mujeres somos rivales unas de las otras, que no hay un lugar para cada una, que la desunión es la fortaleza y supervivencia.
Mentiras para dominar y someter a la mujer, que han ido pasando de generación en generación. Pero a alguien se le ha olvidado contarnos, que las mujeres cuando nos juntamos, cuando estamos unidas hacemos cosas y en la mayoría de los casos, cosas increíbles, que inician cambios, que traen conciencia y despertar.
Cuando estamos unidas, creamos lazos, vínculos, un espacio para estar de forma verdadera, una tribu. La tribu es poderosa e importante, en cualquier etapa de la vida, pero todavía más cuando inicias la aventura de la maternidad.
Estar en tribu, es descontruir todos aquellos conceptos e ideas equivocadas que han ido pasando de generación en generación en nuestras familias. La tribu es un espacio creado por cada una de las mujeres y también para cada una de ellas; donde todas las mujeres que la componen, tienen espacio para ser y estar. Ser ellas mismas, mostrar su verdadera esencia, con sus fortalezas e inseguridades, porque las fortalezas individuales construyen las fortalezas del grupo. Las inseguridades, tienen un lugar seguro en el que permitirse salir, sin miedo, porque las demás mujeres de la tribu las van a escuchar, abrazar y juntas construyen un camino para que esas inseguridades se transformen en fortalezas y le permitan brillar.
La tribu es un lugar para compartir a la vez que creas lazos con otras mujeres. Compartes sabiendo que no vas a ser criticada ni juzgada por lo que sientes o por como te sientes. Solamente van a apoyarte, pero que grande es poder sentir esse apoyo y ese calor, ¿no crees?
Sumergida en este bucle de emociones que surge en esta aventura de la tribu, te das cuenta que las demás mujeres, esas que habías aprendido de niña que son tus rivales; son, están y sienten exactamente como tu.
Te das cuenta que estar con ellas en tribu, es sanador para ti, para ellas y para todas. Porque todas nos reconstruímos, somos acompañadas, escuchadas, tenemos un espacio para ser y brillar, individualmente y en conjunto.
¿Te imaginas como hubiese sido tu experiencia de maternidad con una tribu?
Sintiéndote en casa, en un lugar con otras mujeres similares a ti. Pasando por diferentes etapas de la maternidad, desde la pre-concepción, la gestación y también el puerperio.
¿Te imaginas que nutritivo hubiese sido? Compartir con todas esas mujeres que están pasando por etapas diferentes, pero que todas se resumen en el amor por la maternidade, las dudas, miedos e inseguridades que surgen.
Que enriquecedor hubiese sido vivir la maternidad rodeada de mujeres que te sostienen, que te dan contención y que te impulsan con amor y claridad para brillar con tu luz propia.
La maternidad, desde tiempos ancestrales, siempre ha sido cosa de mujeres, vivida en tribu, disfrutando del conocimiento, sabiduría y presencia de las más ancianas. Poco a poco, en una sociedad más medicalizada e industrializada, hemos perdido esta magia, este poder que teníamos estando unidas, viendo a otras mujeres tener sus experiencias de maternidad, que tan nutritivas eran para las demás. Hemos tenido que adaptarnos y en la mayoría de los casos, desde la pre-concepción, el embarazo, el pos-parto y el puerperio, los vivimos en soledad, con el vacío de no tener otras mujeres que nos sostengan, renegando y delegando nuestro poder femenino, nuestra sabiduría ancestral, el poder de escuchar nuestro cuerpo y la capacidad de ser y estar para nosotras y para las demás. La industrialización y la desunión, nos ha echo creer, que todo esto que he mencionado que era “nuestro”, se nos olvide que existe y aprendamos a sobrevivir sin ello.
¿Quieres vivir una maternidad diferente?, ¿Quieres recuperar tu voz?, ¿ Tener un lugar para ser, con tu caja de pandora al completo?
Entonces hermosa mujer, busca tu lugar, tu tribu. Ese espacio mágico donde podrás pasar por cada una de las etapas de la maternidad compartiendo con otras mujeres, creando lazos, siendo escuchada y acompañada, recuperando toda esa sabiduría que poco a poco has olvidado que tienes. Busca tu tribu y permítete ser y estar!
Nútrete de la tribu. Ella está incompleta sin ti.
En algún lugar te están esperando.
Atrévete a volver a la tribu y a navegar por la aventura de la maternidad de una forma plena.



Yolanda Castillo
Terapeuta, Doula, Educadora Perinatal, Asesora de Lactancia


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