EL DÍA QUE ERES INVISIBLE


¿No os ha pasado que un día os levantáis por la mañana y desde que abrís los ojos, parece que sois invisibles?. Vuestros hijos se levantan y pasan sobre ti como si se tratara de una carrera de obstáculos, vas a entrar al baño y un extraño en pijama se te cuela, vas a ponerte el café y medio dormida te das cuenta de que la cafetera está vacía, no encuentras la pareja del zapato, las puertas del ascensor se te cierran delante tuya y las del super no abren si no das un paso atrás... 

Cuando eres más joven siempre te ven y si no lo hacen, te encargas de que así sea cambiando de tribu urbana o poniéndote lo más estrafalario del armario, eres joven, nadie te va a decir nada. Si perteneces a un grupo que se considera minoría, todo el mundo te ve y te tienen en cuenta puedes sentirte ofendido si no lo hacen y además tienes el derecho a quejarte y ser oído, incluso bajo pena de castigo para quién no lo haga.

Pero, ¿qué pasa cuando no eres nadie que se incluya en ninguno de esos grupos? digamos, hombre o mujer entre 25-40 años, estatura media, peso medio, color de pelo medio, clase media....que simplemente dejas de existir. ¿Porqué planteo este tema? pues lo hago después de ver un vídeo que colgó Iker Jiménez en su videoblog en el que habla sobre el caso de bullyng en Mallorca y saca a relucir el tema de la invisibilidad para el estado, para las administraciones, si no eres miembro de una minoría ya sea étnica, religiosa, política, etc, no le importas a la administración. 
Ten por seguro que si te encuentras en un problema en el que debas enfrentarte a personas que pertenecen a alguno de esos tipos de minorías, tú siempre serás la última. 

Tal y como ha pasado en este caso de Mallorca, después de un tratamiento casi irrisorio por las autoridades competentes,los médicos forenses, los responsables de la escuela y finalmente los medios, la família se ha visto obligada a tener que salir e insistir en los medios, buscando incluso en las redes alguien que les escuchara y les ayudara ya que no tienen el respaldo de ninguno de los colectivos que están detrás del las personas que pertenecen a una de las minorías antes mencionadas. Solo es una madre y una niña de clase media. 



Tal y como Iker cuenta, si este caso hubiera sido a la inversa y la agredida hubiera pertenecido a un colectivo, no estaríamos hablando de un "no ha sido para tanto" hablaríamos de un claro caso de racismo por etnia, condición sexual, pensamiento político o vete a saber el qué. Si a esta misma niña le hubieran pegado por su condición sexual, hubiéramos visto hordas de feministas alzándose en su favor, pero en su lugar, silencio y cortinas de humo. 

Por suerte, han conseguido llamar la atención de alguien famoso y que un abogado importante revise todos los informes, pidiendo nuevas revisiones y nuevos informes en los que oh, milagro!, de repente las lesiones no son nada, sino que se ven claros signos de una paliza en toda regla. Esto tiene un nombre, y es racismo inverso, y las personas que lo sufren se sienten así, complemente INVISIBLES.

¿Alguna vez os habéis sentido invisibles?

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