Silogismos, límites y huevos Kinder

Anoche tuve la siguiente conversación:
-¿Y cómo llevas lo de administrar un grupo de facebook? (Lo preguntaban por mi grupo de escritura).
-Bien, porque es un grupo "pequeño"y me resulta más difícil el otro, que es más grande y suelen surgir más conflictos.
-No sabía que administrabas otro.
-¿No? Creía que te lo dije, es un grupo sobre crianza con apego.
-¿Eso es lo de llevar a los niños colgando en trapos?
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Bueno. Desde luego, esa pregunta chirría. A mucha gente incluso le ofenderá, pero os voy a confesar algo: A mí no me gusta mandar a la mierda a todos aquellos que no están en sintonía conmigo. Me gusta explicarles las cosas, porque a lo mejor consigo hacer que las vean de otra manera, del mismo modo que me gusta que me hablen a mí de lo que no entiendo. Es más, seguro que yo he ofendido mil veces a algún experto en otras cosas preguntando gilipolleces desde mi ignorancia.
Así que voy a explicar, de la manera más simple posible, lo que es para mí la crianza con apego:

¿Llevar a los niños en trapos? Pues suele ser mucho más cómodo para ir a cualquier sitio, sobre todo cuando aún no pesan mucho.
¿Tetas? Puesto que sabemos que es lo mejor para ellos, ofrecemos lactancia materna, aunque a mí nunca se me ocurriría juzgar a una madre que da lactancia artificial porque nunca se sabe la historia que hay detrás.

Para mí la crianza con apego es educación respetuosa. 
Un ejemplo que todo el mundo lo entiende: La frase "deja llorar al niño para que se acostumbre" la consideramos una barbaridad.
¿Entonces se trata de no dejarle llorar?

Vamos a ver si lo entendemos con un silogismo:

  • Jamás abandonarías a alguien que quieres y te irías a ver la tele dejándole llorar mientras te suplica que te necesita.
  • Tú quieres a tu hijo.
  • Luego, tú jamás abandonarías a tu hijo en su cuna y te irías a ver la tele dejándole llorar mientras te suplica que te necesita.

Y así con todo.
No existen categorías de personas y los niños valen lo mismo que tú.

¿Entonces, se trata de consolarles siempre, dejarles hacer lo que quieran y no poner límites?
No. Se trata de ponerles exactamente los mismos límites que a cualquier otro niño pero sin necesidad de chillarles ni pegarles para ello.
Para mí, hay dos tipos de límites:

  • Los que afectan a su seguridad (no le vas a dejar cruzar la calle solo y sin mirar).
  • Y los que afectan al respeto de los demás (no me gustaría que rompiera las, que vayamos a una casa ajena y se ponga a abrir cajones, o que grite cuando su hermano está dormido). 

No hablo de la gente a la que le molestan los niños y quiere que estén quietos y callados (a esos que les den por saco); hablo que los niños aprendan a respetar igual que se les respeta a ellos dentro de su libertad.

Entonces: ¿Cómo poner esos límites? 
Pues tienes dos opciones:

  • Pegar, castigar, chantajear con premios... 
  • o intentar conectar con ellos para que entiendan la situación y buscar una alternativa.

No voy a mentir: La primera opción es muchísimo más rápida. Es más, yo fui criada a base de castigos y dejándome llorar y no tengo ningún trauma aparente (o sí, quizás algunas de mis inseguridades, por ejemplo, vienen de ahí). Lo que tampoco tengo es una buena relación con mis padres porque nuestros patrones de relación siempre se han basado en eso.

Entonces: ¿Cómo quiero que sean mis hijos?
Quiero que sean personas respetadas,
que sepan que pueden contar conmigo siempre,
emocionalmente sanas,
con una moral autónoma que les ayude a ser siempre respetuosos por ellos mismos, no a cambio de un huevo Kinder,
que valoren lo que tienen,
creativos,
responsables
y felices.

Y, sinceramente, la crianza con apego es la única manera de asegurar eso.

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