El pene no se toca


Éste va a ser un artículo largo, os aviso, y no voy a poner fotos que lo hagan más ameno, ya que las mismas fotos os darían nauseas.
Siempre tratamos el tema de que el pito no se toca, de manera superficial, tenemos bien asimilado que debemos prohibir al pediatra que se acerque a nuestro hijo en las revisiones y vigilamos cual ojo de halcón cada vez que sus manos planean sobre los genitales de nuestro pequeño. Pero creo que nunca nos hemos parado a pensar lo que significa esa práctica llamada circuncisión para los miles de bebés a los que se les hace de manera automática, ya sea por convicción, religión o lo que más me gusta “limpieza” nótese mi ironía

La circuncisión se nos ha vendido siempre como un simple corte de pellejito, algo sin importancia, pero nada más lejos de la realidad.
El prepucio es más de la mitad de la piel del pene.


Todos conocemos la Circuncisión femenina, también conocida como Mutilación genital femenina que sabemos que tiene 4 grados:
La mutilación genital femenina se clasifica en cuatro tipos principales:
1.       Clitoridectomía: resección parcial o total del clítoris (órgano pequeño, sensible y eréctil de los genitales femeninos) y, en casos muy infrecuentes, solo del prepucio (pliegue de piel que rodea el clítoris).
2.      Excisión: resección parcial o total del clítoris y los labios menores, con o sin excisión de los labios mayores.
3.      Infibulación: estrechamiento de la abertura vaginal para crear un sello mediante el corte y la recolocación de los labios menores o mayores, con o sin resección del clítoris.
4.      Otros: todos los demás procedimientos lesivos de los genitales externos con fines no médicos, tales como la perforación, incisión, raspado o cauterización de la zona genital


Pero poco conocemos de  la circuncisión masculina o mutilación masculina, de la cual también tenemos el procedimiento

La circuncisión masculina también se puede dividir en cuatro niveles de gravedad:
*Extirpación parcial o total de la piel del pene que sobresale del glande (llamada prepucio)
*Extirpación del prepucio y del revestimiento interno del mismo (tal y como la practican los judíos)
*Extirpación total de la piel del pene y, a veces, del escroto y del pubis (practicada por algunas tribus de África y Arabia del sur)
*Abrir el conducto urinario desde el escroto hasta el glande, de modo que se crea una abertura que semeja la vagina femenina. Llamada subincisión, este tipo de circuncisión se practica todavía por los aborígenes australianos.




La circuncisión masculina, en cualquiera de sus cuatro variedades, se practica en unos trece millones de niños cada año
Por ejemplo sólo en la Provincia Oriental del Cabo (Sudáfrica) desde 1995 hasta 2015 han muerto 969 varones en rituales de circuncisión. Según Dr. Dingeman J. Rijken hay otros fallecidos que no recogen las estadísticas, y el número de penes amputados se calcula que dobla al de muertes. No olvidemos también la incluso mayor cantidad de infecciones, que pueden llevar a deformidades del pene

Si buceamos un poco en la historia podemos encontrar bastantes referencias al tema de la circuncisión masculina unida al control sexual.  Es conocido ampliamente por la comunidad médica, que se consigue una desensibilización del glande y por tanto parece que lleva al menor pensamiento de la masturbación.
Tenemos algunos ejemplos de diferentes siglos en los que se nombra el fin de ésta práctica, a continuación os dejo unos cuantos de ellos:
Maimónides (1135-1204 d.C.):
Con respecto a la circuncisión, creo que uno de sus objetivos es limitar el coito, y debilitar el órgano reproductivo tanto como sea posible, causando así que el hombre se modere. Algunas personas creen que la circuncisión se realiza para eliminar un defecto en la formación del hombre; pero cualquiera puede fácilmente responder: ¿cómo pueden productos de la naturaleza ser tan deficientes como para requerir una finalización externa, especialmente cuando el uso del prepucio es tan evidente? Este mandamiento no ha sido ideado como un complemento a la deficiente creación física, sino como una forma de perfeccionar las deficiencias morales del hombre. La herida corporal causada a ese órgano es exactamente lo que se desea; no interrumpe ninguna función vital, ni destruye el poder de la reproducción. La circuncisión simplemente contrarresta la lujuria excesiva; pues no hay duda de que la circuncisión debilita el poder de la excitación sexual, y a veces disminuye el disfrute natural; el órgano se debilita necesariamente cuando pierde sangre y es privado de su cobertura desde el principio. Nuestros sabios lo dicen distintivamente: es difícil para una mujer que ha tenido sexo con un hombre no circuncidado separarse de él. Ésta es, considero, la mejor razón para el mandamiento de la circuncisión. ¿Y quién fue el primero en cumplirlo? Abraham, nuestro padre, de quien es bien sabido cuánto temía el pecado [Maimónides, La guía de los perplejos, sección III, capítulo 49].

Ibn-al-Assal, teólogo copto/cristiano (1205-1265 d.C.) escribió:
Algunos médicos y distinguidos filósofos afirman que la circuncisión debilita la herramienta del placer, y que esto es unánimemente deseable [Ibn-al-Assal, vol. II, p.418-421].

Tomás de Aquino [1225-1274 d.C.], aunque opuesto a la práctica como la mayoría de la cristiandad medieval, comenta que su imposición:
…tenía como meta disminuir la lujuria, que reside especialmente en estos órganos, debido a la intensidad del placer carnal [Thomas d’Aquin, IaIIae, q. 102, a. 5, ad 1.].

El jurista musulmán Ibn-Qayyim Al-Jawziyyah (1292-1350 d.C.) escribió que la circuncisión (tanto masculina como femenina en este caso) frena la promiscuidad:
Cuando es exagerado [el deseo] transforma al hombre en un animal; y si es aniquilado, lo convierte en un objeto inanimado. La circuncisión, pues, frena este deseo. Por esta razón, nunca encontrarás hombres o mujeres no circuncidados que se sacien con el apareamiento. [Ibn-Qayyim Al-Jawziyyah, en Aldeeb Abu-Sahlieh: Khitan, volumen I, anexo 1.]

Al-Mannawi (¿?-1622 d.C.), otro jurista musulmán, comentó:
Los glandes son muy sensibles. Si permanecen escondidos en el prepucio, esto fortalece el placer durante el apareamiento. Si el prepucio es cortado, los glandes se endurecen y el placer se debilita. Esto se ajusta mejor a nuestra ley: reducir el placer sin suprimirlo por completo, un justo medio entre el exceso y el descuido. [Al-Mannawi: Fayd al-qadir, volumen. 3, p. 503]

Todas las citas se encuentran recogidas en la obra de Dr. Sami A. Aldeeb Abu-Sahlieh,Male and Female Circumcision: Religious, medical, social and legal debate, en las páginas 213-215.

Pero también tenemos médicos Americanos que pusieron en práctica ésta técnica y de manera masiva. Recordemos que en los EUA, la circuncisión femenina se practicaba hasta la década de los 50 y que en algunas partes del mundo asiático, aún se practica en un entorno médico.

Se ha instado como argumento contra la adopción universal de la circuncisión que la extracción de la cubierta protectora de los glandes tiende a anestesiar la sensibilidad de esa exquisitamente sensible estructura y por tanto a disminuir el apetito sexual y los efectos placenteros del coito. Si damos por hecho que esto es cierto, mi respuesta es que, cualquiera que haya sido el caso en el pasado, la sensualidad de nuestros días no necesita látigo ni espuela, sino que vendría mejor un uso algo más juicioso de la contención y las riendas para el comportamiento. [E. Harding Freeland,Circumcision as a Preventative of Syphilis and Other Disorders, The Lancet, vol. 2 (29 Dec. 1900): pp.1869-1871.]

Otra ventaja de la circuncisión… es la reducida propensión a masturbarse. Un prepucio largo es irritante de por sí, ya que necesita más manipulación de las partes durante el baño… esto lleva al niño a tocarse las partes y, por norma general, sensaciones placenteras son despertadas en esta membrana mucosa extremadamente sensitiva, resultando en manipulación y masturbación. La exposición de los glandes del pene tras la circuncisión… reduce la sensibilidad del órgano… Por tanto reside en el médico -el consejero familiar en temas médicos y de higiene- promover su aceptación. [Ernest G. Mark, Circumcision, American Practitioner and News, vol. 31 (1901): p. 231.]

Hay que ser objetivo y no negar que hay culturas donde no se practica la CGF pero si la masculina, así que no podemos solamente achacarlo a un problema de moralidad. Habría que llegar a la conclusión de que tanto la una cómo la otra son merecedoras de condena, ya que ambas son practicadas en menores de edad que no tienen la capacidad de dar su consentimiento. Por tanto, recomiendo y siempre recomendaré, que si no es estrictamente necesario debido a complicaciones propias de una fimosis, no circuncidar a ningún bebé sea por el motivo que sea. 


Fuentes: OMS, Diferentes artículos médicos, Google.

1 comentario:

  1. Tomo nota. Ya lo creo. Y me lo llevo al grupo de hombres... que qué poco sabemos de nuestros propios genitales y de lo que otros han decidido por nosotros p lo que se nos ha inducido a creer. Gran artículo. Gracias por el trabajo que haces.

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