Mi niño/a pega. A mi niño/a le pegan


Vaya por delante que este tipo de reacciones en los niños (pegar,  morder, empujar...) son "normales". Alrededor de los tres años, los niños empiezan a socializar y a interactuar con otros niños, pero aún no han desarrollado sus habilidades sociales: no saben cómo relacionarse, cómo pedir las cosas, cómo mostrar enfado, no conocen las normas sociales, se frustran, etc.

Pero que sea "normal" (habitual) no quiere decir que no debamos hacer nada.

Vamos a empezar por lo que no debemos hacer en caso de que nuestro hijo/a pegue:


  • Parece obvio, pero por si acaso digo: no debemos pegarle nosotros. Enseñar con violencia a no ser violento es simplemente absurdo. Seamos un ejemplo de cómo resolver las cosas.
  • No debemos pasar del tema. En general, cuando hay un pequeño conflicto entre niños/as, recomendamos no intervenir para que aprendan a resolverlo solos, pero si se llega a dar una agresión, no podemos consentirlo.
  • No conviene darle al agresor inmediatamente lo que quiere para que deje de pegar. Se trata de hacerle ver que las cosas no se consiguen a través de la violencia, porque en ese caso volverá a hacerlo.
  • No castigarle: Los castigos no están relacionados con el problema y, por tanto, no lo solucionan. Son un golpe de autoridad por parte del adulto y no enseña al niño/a a resolver situaciones.


Entonces, ¿qué hacer / cómo actuar?:

A partir de los tres años aproximadamente, los niños van madurando en su razonamiento a la vez que ya suelen haber adquirido un vocabulario suficiente para comprendernos y que podamos razonar con ellos:


  • Poner en palabras la frustración del niño/a: "Sé que estás molesto porque tú también querías este juguete".
  • Enseñarle las consecuencias de sus actos: "Le haces daño a tu amigo/a". "No querrán jugar contigo si haces eso". "¿Tú cómo te sentirías si te pegaran?",
  • Mostrarle alternativas: "¿Me dejas jugar a mí un ratito con eso?"
  • Mientras el niño/a vaya comprendiendo e interiorizando esto, lo único que podemos hacer es estar muy pendientes de él y estar cerca siempre que juegue con otros niños. 
  • En el caso de que el niño/a sea agresivo en el colegio/centro infantil, hablaremos con el educador/a para tratar de coordinar esfuerzos para solucionar este conflicto y no caer en comportamientos contradictorios que confundan al niño/a. Lo ideal sería que aceptaran nuestra manera de educar y que no castigaran al niño cuando sucede esto, aunque también tenemos que tener en cuenta que el ratio de educadores/as por clase a veces no permite estar pendiente continuamente del niño/a agresor/a y es posible que le aparten del grupo en algunas ocasiones.
  • Si la agresión se da repetidamente contra un mismo niño/a, se debe hablar con los padres de la víctima para tratar de encontrar las causas del conflicto y buscar una solución, así como para aunar fuerzas en tratar de mejorar las habilidades comunicativas de ambos.


¿Y cuando mi niño/a es la víctima?


  • Evidentemente, debemos enseñarle que debe defenderse, pero nunca mediante la violencia, porque convertiríamos el problema en un círculo vicioso. Debemos enseñarles a decir "No me gusta que me hagas eso, me haces daño" y retirarse del escenario conflictivo de inmediato.
  • Si el conflicto se da en el colegio/centro infantil, debemos enseñarle a avisar inmediatamente al educador/a cuando se produzca un conflicto, incluso antes de llegar a la agresión si ya se ha dado anteriormente.
  • Conviene hablar con el educador/a para que nos explique exactamente el problema (si ha sido un conflicto puntual o no, si sucede lo mismo con otros niños, cuál ha sido el detonante, etc.) y tratar de crear una estrategia común, así como para que vigile especialmente al niño/a agredido/a.
  • Si es posible, debemos hablar con los padres del agresor para encontrar el origen del conflicto y ayudar a los niños/as a solucionarlo.



Cris. Editora y educadora social. editorialcuatrohojas.com

1 comentario:

  1. Nosotros pasamos por eso, por suerte cangrejito que nos lo cuenta todo, de momento, no pidió ayuda, yo hablé directamente con los padres de los niños y se acabó. Espero que no se repita, pero me preocupa el instituto porque cangrejito es muy bueno, el típico objetivo de los matones.

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