El otro lado de la historia: Cuando ÉL no tiene ganas


Pongámonos en situación:

Noche, habéis podido acostar a los niños pronto, te vienes arriba y te acercas un poquito en el sofá, te insinúas, tocas un poquito y de repente te dice que no le apetece, de manera sutil, pero firme….en un momento el aire se enrarece, suenan grillos, te levantas y te vas a la cama enfadada y comiéndote la cabeza.


¿Qué pasa después?, él se queda en el salón viendo la tele tan tranquilo y tú te vas al dormitorio pensando que algo tiene que pasar, que es muy raro, ¿cómo puede rechazarme?, ¿será que ya no estoy tan guapa/delgada/gorda/bien/mal/peinada/arreglada como antes?
Estamos acostumbradas al pensamiento de que los hombres tienen que desearnos siempre y estar dispuesto en todo momento ergo en el momento en que sale de su boca un No, nos entran los sudores fríos pensando mil cosas menos la que de verdad habría que pensar.

Es mucho más fácil de lo que creemos, pensemos en la cantidad de cosas por las que nosotras podemos decir que no, cansancio, agobio, dolor, pereza, estrés,  algo nos pasa o simplemente no nos apetece. Pues ellos pueden tener exactamente las mismas excusas que nosotras en esos momentos. Tal vez su día no ha sido muy bueno, puede que le apetezca estar un rato en el sofá abrazados antes de pasar a la acción, quizá le apetece hacer otra cosa y no sabe cómo pedírtelo en ese momento.

He hecho una pequeña encuesta a 5 hombres y les he preguntado ¿Cuáles son los motivos que pueden llevarles a decir que no les apetece tener sexo? Les he puesto  el ejemplo que yo he usado más arriba, y sus respuestas han sido estas:


*Anónimo 1-  No te puedo ayudar, yo siempre tengo ganas, a no ser que yo tenga ganas y ella no, entonces me cabreo y ya se me quitan las ganas a mí.

*Anónimo 2- Estrés, agobio, amante, la rutina cansa. Cuando tenéis un hijo, hay un cambio de percepción por nuestra parte, de repente sois la madre de lo que más queremos en el mundo y debemos readaptar el concepto mujer.

*Anónimo 3- Cansancio, aburrimiento. Falta de ganas de entrar en preliminares interminables. Que la mujer ya no nos ponga lo suficiente porque llevamos muchos años con ella o no nos hace lo que nos mola. Que preferimos consumir porno y masturbarnos que es más rápido y no requiere de la otra parte ningún esfuerzo.  Que el estado de ánimo por alguna discusión de pareja siga caldeado y quieras simplemente dejarla con las ganas.

*Anónimo 4- Puedo estar cansado. Puedo simplemente no tener ganas. Puedo estar enfadado/molesto si hemos tenido una discusión recientemente. Puedo tener unos malos días en general, lo que me hace tener menos ganas de nada. Puedo estar enfermo/incubando algo. Puede dolerme la cabeza. En general, casi por cualquier mismo motivo que una mujer.

*Anónimo 5-  Si no tengo ganas es porque no tengo la posibilidad, teniéndola rara vez no tengo ganas y si no las tengo es porque me pasa algo a nivel emocional. Si estoy de bajón, cuando necesito apoyo es el único momento que no me apetece.

*Anónimo 6- Agotamiento físico, agotamiento mental, agotamiento energético, pocas ganas de esfuerzo, carencia de un escenario propicio en cuanto a tiempo, higiene y paz de espíritu.


Después les he preguntado ¿Qué te gustaría que hiciera tu pareja en ese momento? Y les he dado 3 opciones:
-Hablarlo
-Dejarte tranquilo
-Proponerte otra cosa

*Anónimo 1- Comunicación y empatía es vital.

*Anónimo 2- Dejarme tranquilo y no insistir

*Anónimo 3- Dejarme tranquilo

*Anónimo 4- Hablarlo

*Anónimo 5- Depende. Normalmente dejarme tranquilo o hablarlo, entenderme y respetar mi espacio.

*Anónimo 6- Que me convenciera

Como vemos, son muchos los motivos que pueden llevar a un hombre a rechazar un encuentro sexual, pero si miramos la manera de poder solucionarlo casi todos están de acuerdo en que la comunicación entre la pareja es lo más importante y darle espacio también. La próxima vez que os veáis en ésta tesitura ya sabéis, en vez de comeros la cabeza pensando en que esto o lo otro, preguntad claramente:

¿Lo hablamos o prefieres que te de espacio? Si le apetece hablarlo, lo hacéis. Si os pide espacio, aprovechad que tienes a los niños plácidamente dormidos y dedícate a darte una buena ducha de agua hirviendo, a leer ese libro que tienes aparcado, a ver algún capítulo de esa serie que tanto te gustaba, aprovecha y mastúrbate (delante de él si te atreves) quién sabe si la cosa se acaba animando…


1 comentario:

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