Verdades incómodas


El domingo en el programa Cuarto Milenio, pude ver al Dr Gaona, Doctor en Medicina (cum laude) en la rama de Psiquiatría por la Universidad Complutense de Madrid, máster en Psicología Médica y especialista en Psiquiatría Forense, además de tertuliano en programas matinales o de corte algo más ligero.
Me sorprendió verle a él, ya que normalmente quien está ocupando el puesto de psiquiatra allí es el Dr Cabrera, muy conocido también en los medios televisivos.

Bien, pues el motivo que trajo al Dr Gaona al programa, fue que según él, está habiendo una especie de conspiración para que cada vez se hable menos de ciertos temas, palabras textuales: "Hay entidades que no quieren que estemos informados, sino que creamos"

¿Y qué se debatía cuando dio éste punto de vista? bien, ahí está el quid de la cuestión, seguramente recordaréis los hechos acontecidos el pasado 31 de diciembre en Colonia (Alemania) la violación de multitud de mujeres durante la celebración de la Nochevieja, tal y como apunta Gaona, esto no tiene que ver con la raza, la religión, o el lugar de nacimiento, esto es un problema de educación.

En Suecia y Noruega, se está tratando éste tema desde la raíz y se han creado escuelas para enseñar a los inmigrantes a "respetar a las mujeres" tal cuál. Todo empezó a raíz del aumento de violaciones perpetradas por extranjeros registrado en Stavanger, en el suroeste del país, entre el 2009 y 2011. Según datos obtenidos por la televisión pública NRK, sólo tres de los 20 hombres que fueron hallados culpables eran noruegos.

Aquí en España parece que está mal hablar sobre éste tema, no sea que toque sensibilidades, pero cierto es que una persona, que es literalmente de un día para otro, puesta en un lugar diferente a donde ha vivido toda la vida, va a necesitar una adaptación. Uno de los inmigrantes entrevistados en el Time en una de esas escuelas en Noruega decía: "Cuando llegué aquí, pensaba que todas las mujeres que llevaban minifalda, eran prostitutas" así que imaginemos qué actitud genera ese pensamiento.

 Varias organizaciones contra la violencia machista propusieron entonces enseñar a los inmigrantes la igualdad de derechos que existe en Occidente entre hombres y mujeres, así como las principales leyes locales en materia de sexualidad. Cuando llegan, no todos conocen normas básicas de comportamiento, como que no se puede forzar a una mujer a mantener relaciones íntimas, ni siquiera, dentro del matrimonio.

Seguro que más de uno pensará que aquí también harían falta esas clases, incluso para ciudadanos/as de nuestro país, y lógico es, pero no por eso podemos tapar una realidad que cada vez será más evidente si no hacemos algo.

Según las autoridades Noruegas, muchos de los inmigrantes vienen de países donde las mujeres no pueden salir solas a la calle sin la compañía de un miembro masculino de su familia, visten muy tapadas y no tienen la misma libertad de la que goza el hombre, hecho que facilita la sorpresa al llegar aun nuevo lugar en el que las chicas visten como quieren, salen solas a la calle con sus amigas, sonríen a los extraños,etc. conducta típica de la prostitución en otros lugares.

Bueno, hasta aquí todo bien, pero me pregunto yo ¿es que hay un solo código cultural que diga lo que es un buen o mal comportamiento?¿Qué temario se imparte en esas clases?
Al principio, los cursos desencadenaron algunas críticas. Hubo quien dijo que impartirlos era dar por supuesto que todos los inmigrantes son agresores sexuales en potencia. Sin embargo, a la luz de lo ocurrido en Colonia y otras ciudades europeas, la idea provoca ahora menos controversia.

También está claro que para que las cosas cambien, no hace falta solo unos cursos, sino que los inmigrantes que lleguen al país se adapten lo más rápidamente posible y eso incluye medidas para que encuentren trabajo y empiecen pronto a tener una vida digna en el nuevo destino.

Mi opinión personal, éstas cosas van a verse cada vez mas a menudo, ¿por qué?, pues porque a diferencia de Suecia y Noruega, aquí en España no puede tratarse este tema con la misma libertad de expresión ya que a la mínima te tratan de ultraderechista, racista o algo peor aún y así vamos tapando y alargando un problema que ya existe y se está enquistando. Repito, no hablo de raza ni religión (aunque a veces la religión influya mucho en la educación), sino de un problema de solución relativamente fácil., o no.
Como me dijo ayer un gran hombre:
Tendemos a pensar que nuestra cultura o nuestras costumbres son mejores que ninguna y por tanto queremos imponer ciertas reglas que tal vez no quieran ser aceptadas.

En ésta línea os dejo con algunos párrafos de un artículo escrito en Suecia por un periodista y una periodista Suecos Ingrid Carlqvist y Lars Hedegaard 

La evidencia estadística
¿Qué se puede deducir de las estadísticas disponibles?
Michael Hess presentó en la corte como evidencia todas las estadísticas existentes acerca de la criminalidad de los inmigrantes en Suecia antes de que el departamento nacional de estadística las dejara de medir. Él trató de encontrar respuestas a dos preguntas:
  • ¿Existe una relación entre la incidencia de violaciones y el número de personas de origen extranjero en Suecia?
  • ¿Existe una relación entre la incidencia de violaciones y algún grupo específico de inmigrantes en Suecia?
La respuesta a ambas preguntas es un rotundo sí. Desde 1960 hasta hoy, 21 informes de investigación presentan conclusiones unánimes: Si son o no medidas por el número de violadores condenados o sospechosos de violación, los hombres de origen extranjero tuvieron una mayor representación que los hombres suecos. La representación de personas de origen extranjero sigue aumentando:
  • 1960’s-1970’s: 1.2-2.6 más veces que los suecos
  • 1980’s: 2.1-4.7 más veces que los suecos
  • 1990’s: 2.1-8.1 más veces que los suecos
  • 2000’s: 2.1-19.5 más veces que los suecos
Incluso cuando se ajusta por variables tales como la edad, el sexo, la clase y el lugar de residencia, la enorme discrepancia entre los inmigrantes y los suecos se mantiene.
Los informes de investigación sobre la delincuencia en Suecia se han convertido en algo raro, pero entre los dieciocho que se hicieron durante los años 1990 y la década del 2000, once abordaron el tema de las violaciones. Dos de estos informes trataban la conexión entre las violaciones y la inmigración, y ambos confirmaron que existe un vínculo.
Estas cifras están disponibles para las autoridades, los políticos y la prensa, sin embargo, ellos insisten en que estas cifras no reflejan la realidad.



Quién quiera ver la disertación completa del Dr Gaona, aqúi tiene el enlace al programa del domingo, a partir del minuto 50, podrá escucharlo

8 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo, además si alguien no quiere adoptar unas costumbres de un lugar que no vaya. Si vas que sea para integrarte. Y no soy ni racista ni de derechas. Es lo que tu dices, aquí si no los respetas a ellos eres racista, pero si ellos no te respetan a ti no pasa nada. Yo he tenido amigos y amigas musulmanas sin problemas, totalmente integrados, pero otros no, y para esos las españolas eran todas unas putas, así lo decían abiertamente. Así que, sí estoy de acuerdo hace falta una adaptación.

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  2. Gracias Papá Cangrejo. Hay que mirar por una buena cohesión de las personas, pero eso sí, las que de verdad quieran,las que no no podemos cambiarlas a la fuerza

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  4. mmm... Solo una cosilla. No creo que los inmigrantes tengan que "integrarse" en el sentido amplio de la palabra. Creo que lo que tienen es que, como todos, adaptarse a las normas básicas de convivencia en occidente. Evidentemente, no puedes ir por ahí violando mujeres. A partir de ahí, si comen cordero o se ponen velo me da lo mismo porque no me afecta.
    Es cierto que, en algunas culturas más patriarcales en las que la mujeres es infravalorada, hacen falta lecciones básicas, vale, sí. También aquí le hacen faltan a mucha gente, aunque entre los inmigrantes de ciertos países el porcentaje sea mayor.
    No sé si me estoy explicando, es que soy muy sensible a la palabra "integración", no me gusta. Imagina que tú vas a vivir a uno de esos países y te obligan a vestir de tal manera o hacer tales cosas para integrarte. Probablemente te sentirías mal.
    Creo que lo que hace falta no es integración sino adaptación.

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    1. Es que en muchos de "esos" países te obligan... Claro que ahí tendriamos mucho trabajo en especificar "esos"...

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    2. Excato, tendríamos mucho trabajo en especificar cuáles son esos países y a qué te obligan. Y no porque ellos no fueran tolerantes, tenemos derecho nosotros a no serlo con ellos, no?

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  5. No no, claro que no me refiero a eso, precisamente por eso hago la pregunta de ¿Quién dice qué hay que enseñar? O ¿Porqué nos creemos que nuestro modelo de conducta es mejor que otro?

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  6. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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