La mentira igualdad



La RAE define el feminismo como un movimiento que exige para las mujeres iguales derechos que para los hombres. Pero, ¿es esto posible?

En mi manera de entender el feminismo, no.

Primero, porque tal como está montada la sociedad (división del trabajo, derechos laborales, sueldos, ley de oferta y demanda...) es imposible conseguir esa igualdad. Segundo, porque no somos iguales. Estos dos motivos, juntos, hace que la mujer tenga que renunciar a su propia naturaleza.

El sistema capitalista es masculino. Una mujer debe elegir entre ser madre o ser útil para la sociedad. O luego está la opción intermedia: Parir, coger 4 meses de baja por maternidad en el mejor de los casos (porque hay que reconocer que, aunque sea un derecho, muchas empresas presionan a las madres o, directamente, no pueden asumir esos costes), y dejar a otra persona a cargo de un recién nacido, con lactancia artificial, con cunas, con chupetes y con toda una serie de artilugios formulados para el desapego.

Se le hace sentir culpable a la madre por su instinto de protección al bebé y por su "enamoramiento". Se le tacha de débil, vaga o hippy cuando manifiesta preferir quedarse con su él. Nadie lo entiende. ¿Por qué iba a querer una mujer hacerse dependiente de una criatura con la de cacharros que existen para evitarlo? Y ya si hablamos de apego, de crianza respetuosa, de colecho, de lactancia en bebés mayores de seis meses... Está abiertamente mal visto. Se critica como si fuera casi una ofensa personal a quien lo ve o lo escucha, sin pensar en que lo natural, lo normal biológicamente y lo lógico, dada la inmadurez con la que nacemos los humanos, es precisamente eso.

¿Y qué medidas se toman para fomentar la igualdad? ¿Más facilidades de acceso a las guarderías? Se nota que aquí la política (mayoritariamente formada por hombres o por mujeres que han asumido un rol masculino) no ha entendido nada.

Es muy, muy difícil buscar soluciones e igualdad tal y como está montado el sistema, porque es muy, muy difícil que a una madre le permitan llevar a su bebé en un fular a su puesto de trabajo, que le ofrezcan movilidad laboral para permitirle hacer eso en caso de que su trabajo no sea adecuado para portear a un bebé, porque no está bien visto recibir a un cliente con un bebé a la teta, porque la gente no entiende como un motivo "tengo que atender a mi bebé", sino como una mala excusa, etc.

En tribus donde la organización del trabajo no es tan rígida y donde las familias extensas (no nucleares) forman redes de apoyo mutuo en torno las madres, sí es posible una maternidad completa, una igualdad plena y un desarrollo de la mujer en todas sus facetas, pero el progreso, en la dirección en la que lo hemos tomado, tiene un coste demasiado alto que da como resultado depresiones postparto, cólicos del lactante, problemas de pareja, despidos, etc.

Señores políticos: UN BEBÉ NO ES UN PEDO: No es algo que puedas soltar y seguir con tu vida. No cuando hablamos de una maternidad responsable.





Cristina MM.

2 comentarios:

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