Testimonios. Bebés de Alta demanda



La peque nació mirando el mundo, la cabeza hacia arriba y los ojos bien abiertos. Ya solo ponérmela en el pecho, me clavó la mirada y luego, giró la cabeza para mirar al padre. Fue un momento increíble. Ese primer día de nacida ya se la pasó llorando, no conseguimos dormir más de 1 hora seguida. 

Recuerdo los primeros meses muy estresada, con un bebé que siempre necesitaba pecho, que no se quedaba tranquila durmiendo. Me pasé días y días con la criatura colgada en el fular; incluso visité urgencias alguna que otra vez por llantos incontrolados que no respondían a cólicos. Tenemos un informe del hospital que dice "Motivo de la consulta: bebé irritable". 

Daba igual darle teta, pasearle, mecerle, volverle a dar teta... Lloraba, lloraba, lloraba. Durante horas, por el día, por la noche. Probamos la osteopatía, lloraba mientras le tocaban y eso que le hacían la sesión tomando pecho. 

Se pasaba muchas horas seguidas despierta, las siestas eran un caos y casi inexistentes, por las noches se despertaba de madrugada y ya se había acabado el sueño...

Descubrir el término "Alta Demanda" fue un alivio. Saber que no estás sola y que no es culpa tuya.
Ahora ya tiene 2 años y se ha relajado bastante, aunque sigue siendo muy demandante e intensa con todo. No existen las medias tintas, o está exultante o super enfadada. 

Como cosas positivas, es una niña con las cosas muy claras, muy segura de ella misma, muy empática. Gran comunicadora, sabe expresar en todo momento lo que quiere. Es muy observadora y se apasiona con aquello que le gusta. 

Es cansado. Tiene una energía que no consigues agotarla. Duerme poco, aunque ha mejorado bastante, aún así, puede estar con solo 6 horas de sueño al día. 
Por mucho que digan, no todos los bebés son iguales.

Olga E.


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Cuando estaba estudiando era una mujer con las cosas claras: a los niños había que educarlos con autoridad porque si no se te suben a la chepa.

Recuerdo, incluso con cierta pena de mí misma, lo claras que tenía las cosas sobre los bebés; carro, chupete, biberón y a su cuna. Nada de ir por ahí compadeciendo al niño que llora porque estás perdido.

Lo que quiero decir con esto es que siempre he pensado que todos los niños eran igual de demandantes y los bebés que no conseguían estar tranquilos en el carrito simplemente estaban mal acostumbrados.

Y entonces… llegó BebeDragona y me puso la vida patas arriba.

Nació con esos ojazos enormes que tiene, bien abiertos para no perderse nada, parecía un alien. Nació con esa intensidad que la caracteriza, con las cosas tan claras…

Si me preguntaran que es lo que más recuerdo de aquel primer mes, a parte del amor incondicional, la desesperación. Mi hija nunca estaba satisfecha, lloraba 24h. al dia. No quería carro, no quería estar con nadie que no fuera yo, no dormía si no era encima de mi. Cualquier cosa que quisiera hacer como por ejemplo, ir a comprar, me resultaba imposible porque nunca sabía cuando iba a explosionar (palabras inventadas que define perfectamente lo que hace la dragona al llorar). Estaba desesperada, pensaba que era la peor madre del universo. Los bebés de mis amigas estaban tan monos durmiendo en sus cunas, paseando en sus carritos y yo no era capaz. Debía ser una madre horrible. Ella solo quería estar en la teta encima de mi y solo lloraba y lloraba sin parar. PapaDragon no podía ni acercarse a ella, cada vez que la intentaba coger era como si las manos de PapaDragon estuvieran ardiendo, en fin, un espectáculo.

Al final y tras mucho pensarlo, llevamos a la niña al médico. Le hicieron pruebas y todo era normal, a la dragona no le pasaba nada.

Nuestra médica de familia me comentó que sabía de la existencia de los bebés de alta demanda y al parecer hay una serie de características que los definen y la dragona las cumplía.

A raíz de eso, empecé a informarme y conocí a una familia maravillosa de Madrid que me ha guiado, apoyado y comprendido en los peores momentos(millones de besos a mi Ranita y a la familia)

Aquí empezó todo.

Poco a poco fui conociendo al alien que había concebido e iba comprendiendo qué le pasaba en cada momento, aunque a veces ni ella misma supiera que quería. Me di cuenta de que ella era así, yo no estaba haciendo nada mal y en este punto solo vi una opción factible: dejar que me guiara en como criarla.

Ahora, casi catorce meses más tarde, las cosas van mucho mejor. Sigue siendo tan intensa, sigue teniendo ese carácter, sigue durmiendo muy poco, sigue devorando información y sigue sin querer ir con su padre (¿Veis? Mucho mejor, jajaja). Al menos, ya no llora tanto.

Dicen que la alta demanda es genética, mi madre siempre me dijo que yo había sido un bebé muy demandante y cuando la llamaba diciendo que la niña solo quería dormir encima de mi, ella me decía: ”eso se llama karma” (así de comprensiva es la mujer).

Poco a poco nos hemos amoldado a tu personalidad y ahora sólo podemos maravillarnos con todos sus logros.

Laura



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Dicen que mi niño es AD, a mi me gusta más llamarlo intenso porque asi es como nos lleva a vivir nuestro día a día. El es capaz de despertar nuestras emociones más positivas y negativas a la vez y también de sacar lo mejor y lo peor de uno mismo, así es el, intenso.

Su llegada ya vaticinaba de alguna manera que no pasaría desapercibido pues en tan sólo media hora lo tenía en mis brazos sin apenas darme tiempo de llegar a paritorio. Al tercer día ya  no sabíamos que más hacer para mantenerle en calma,(y eso que no nos pillaba de nuevas porque era el 2°!!!) pero encontramos una solución: se paso los primeros 6 meses en brazos, y no lo digo en sentido figurado si no que su padre y yo nos lo turnabamos para poder hacer cualquier cosa o atender a su hermano, esto día y noche. A partir de ese momento, podiamos dejarle algun ratito en su cuna o en el suelo.
 Salir a la calle era toda una aventura de misterio y acción pues nunca sabias lo que iba a pasar, evidentemente las rutinas eran inamovibles y el toque de queda inquebrantable. A día de hoy tiene 16 meses y aunque continúa siendo nuestro pequeño koala, la cosa va mejorando cada día, conforme pasa el tiempo va siendo más independiente y alargando los espacios y tiempos que pasa despegado de nosotros.
Escuchó a diario en mi entorno lo horrible que tiene que ser vivir asi, nada más lejos de la realidad, agotador si, pero maravilloso a su manera pues de ninguna otra manera podría quedarme con todas esas caricias, mimos, besos y abrazos de su contacto constante que en no mucho tiempo rechazara cuando quiera volar libre y sobretodo de ninguna otra manera podría amarle como es el, intensamente!!

                                                                                                                                Didi

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