Niños con altas capacidades


El término "Altas Capacidades" empezó a utilizarse en el año 2006 para sustituir al de "Superdotación".

Para empezar, definiremos algunos conceptos:

-Niños precoces: Son niños cuyo desarrollo va adelantado respecto a la media de los niños de su edad. Ello no significa que vayan a ser más inteligentes, pero los niños con AA.CC. sí han solido ser niños precoces.
-Niños prodigio: Niños que desarrollan ampliamente habilidades o destrezas en un área específica desde edades muy tempranas.
-Niños con altas capacidades (superdotados): La Organización Mundial de la Salud (OMS) define a los niños superdotados como aquellos que tienen un coeficiente de inteligencia igual o superior a 130. Son niños especialmente brillantes a nivel cognitivo que reúnen en mayor o menor medida la mayoría de las características que se exponen a continuación:


  • Continuo estado de observación.
  • Gusto por los juegos de experimentación.
  • Lenguaje especialmente desarrollado (vocabulario, gramatica y sintaxis) respecto a la media de niños/as de su edad.
  • Hacen muchas preguntas.
  • Alto poder de concentración durante periodos largos.
  • Cuestionan la autoridad
  • Aprenden pronto a leer y escribir, sumar y restar...
  • Asociaciones de ideas rápidas y avanzadas respecto la media de niños/as de su edad.
  • Enorme creatividad
  • Intereses "frikis".
  • Disfruta con los retos, problemas, acertijos...
  • Su razonamiento moral es avanzado respecto a otros niños/as de su edad (desarollan pronto el sentido de la justicia, etc.).
  • Buena memoria
  • No es requisito, pero en muchos casos las altas capacidades están relacionadas con la alta demanda, la alta sensibilidad (incluso la hipersensibilidad sensorial).
  • No llevan un patrón de desarrollo equilibrado: cognitivamente están mucho más avanzados que emocionalmente o a nivel motriz.



¿Por qué es importante un diagnóstico?

Si el niño está a gusto en el colegio y con sus compañeros, no hay por qué someterle a pruebas ni colgarle etiquetas, pero si observamos que sus intereses y motivaciones afectan a su relación con otros/as niños/as o que las actividades monótonas del colegio le impiden mantener la atención, un diagnóstico puede ayudarnos a saber guiar a nuestro/a hijo/a y a estimularle sin presionar.

La evaluación debe ser llevada a cabo por profesionales cualificados que evaluarán diversas áreas del desarrollo del niño/a: CI, creatividad, afectividad, etc.

Los alumnos con AA.CC. forman parte del alumnado con Necesidades Específicas de Apoyo Educativo (LOE 2/2006 de 3 de Mayo), que dice que "es competencia de las Administraciones Educativas adoptar las medidas necesarias para identificar al alumnado con altas capacidades intelectuales y valorar de forma temprana sus necesidades”. Ante un niño con AA.CC., el colegio podrá implementar adaptaciones curriculares de ampliación de contenidos, reducción del periodo de escolarización, o cualquier otra medida extraordinaria, siempre consensuada con el equipo de orientación del centro y con los padres o tutores.




En cuanto a la educación del niño/a con AA.CC. en casa, debemos seguir los criterios normales, teniendo en cuenta que el grado de estimulación que necesitarán será diferente y tratando de no perder de vista que son niños. La disincronía evolutiva hace que a veces pueda parecernos que tratamos con un niño mucho mayor al tener una manera de expresarse propia de edades más avanzadas, pero sus necesidades afectivas, motoras, etc., son las mismas que las de cualquier otro/a niño/a de su edad.







Cristina MM

6 comentarios:

  1. Hola Cristina,

    Muchas gracias por tomarte el tiempo de escribir un artículo para ayudar a dar más visibilidad al colectivo ACI.

    Me gustaría puntualizar que no es correcta la asociación Alta Capacidad = superdotación.

    El término Alta Capacidad engloba a niños precoces, talentos simples y talentos complejos. Sería este último grupo el que se equipara a superdotación.

    Me gustaría aprovechar también la ocasión para disentir de tu opión respecto a la neceaidad o no de identificación, un tema que suele ser debatido habitualmente en foros y grupos de padres de niños ACI.

    En mi opión es un error esperar a que el niño tenga dificultades en el aprendizaje o en sus interacciones sociales. Identificarlo de manera temprana da la poaibilidad de que se le adapte el curriculum y se evite que llegue a tener problemas en el colegio. Es más fácil prevenir que curar, sobretodo teniendo en cuenta que el proceso de reconocimiento por parte de la administración suele ser largo y complicado, incluso aunque se cuenten con informes de psicologos clínicos privados.
    Además, la identificación puede animar a los padres a aprender más del tema y ayudarles a explicarle porque es o se siente diferente que sus iguales en edad, algo muy habitual.

    En lo que si coincido contigo es en la necesidad de no presionarlos ni de colgarles etiquetas.

    Saludos.

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  2. Hola, Alberto. Muchas gracias por tu comentario.

    Respecto a la definición de Altas Capacidades, encontré varias definiciones contradictorias. La que he puesto en la oficial de la OMS. La ASEAC, en cambio, hace distinción entre AC y superdotados en que los niños con AC son superdotados potenciales. La AEPED los equipara. Como te digo, hay mucha controversia respecto a la diferencia de tecnicismos, así que lo voy a dejar tal cual.

    Sobre la necesidad de identificación, estoy de acuerdo contigo en que siempre es mejor prevenir que curar y que no hay que esperar a que un niño tenga problemas. Mi opinión iba más encaminada a niños que, pese a sus AC, están perfectamente integrados en el colegio, tanto académicamente como entre sus compañeros. En mi opinión, en esos casos, hacer pasar a un niño por exámenes de expertos para acabar etiquetándole para imponerle rutinas diferentes es un error. Si el diagnóstico, en cambio, ayuda a los padres a entender mejor el tema, por supuesto que es bueno.
    Creo que, salvando las distancias, es algo así como lo que suponía hace años el diagnóstico de TDAH, hoy tan cuestionado. Si a los padres les ayudaba a comprender que su hijo necesitaba otro tipo de estilación y a ser más pacientes, estupendo. Si solo servía para etiquetarle (o incluso para medicarle), pues no.

    Si te parece bien, voy a llamar a la psicóloga a que se una a este debate.

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    1. Hola Cristina,

      Muchas gracias por tomarte el tiempo de contestar a mi comentario.

      Personalmente, no tengo claro a que asociaciones te refieres con las siglas AEPED (¿Asociación Española de Pediatría?) y ASEAC.
      Soy consciente de la falta de homogeneidad a la hora de utilizar el término Altas Capacidades (AACC o ACI) debido a su introducción en el BOE sin incluir su definición oficial y debido a malas traducciones de términos anglosajones (gifted & talented – aunque en el mundo anglosajón también tienen sus discrepancias en cuanto al uso de los mismos).
      Un buen artículo detallando los tecnicismos lo puedes encontrar en Ros Abogados [1].
      Quizás pudiera resultarte más relevante su reconocimiento a nivel oficial, ya que en el fondo lo importante de identificar a un hijo como ACI es que reciba la atención escolar adecuada a sus necesidades. En ese sentido puedes encontrar las definiciones del Gobierno de Canarias [2] y de la Junta de Andalucía [3] que incluyen los talentos simples y complejos en las AACC.

      Por supuesto que puedes dejar tú artículo como tú estimes más conveniente. No obstante, en su redacción actual me parece que induce a un error de concepto grave en quienes tienen poca información sobre el tema.
      Considero su gravedad en que la estimación de población superdotada es entre 2-5%, mientras que de talentos simples llega hasta 15-20%. Si equiparamos ACI con superdotación más de un 15% del alumnado podría no recibir la atención adecuada por manejar información no 100% acertada.
      Me queda la esperanza de que a quien le interese el tema siga leyendo hasta los comentarios y después pueda sacar sus propias conclusiones si tú al final no cambias de opinión.

      Por otro lado, aun salvando las distancias, me parece muy poco acertado comparar la identificación ACI con el diagnóstico TDAH. Este último es un trastorno, mientras que el primero es una cualidad del individuo. Es como comparar TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo) con ser rubio.

      Al margen de ello, la etiquetación no es nunca la finalidad de identificar a las niñas ACI. La identificación es el primer paso. Tras ello es necesario que se determinen las medidas adecuadas para cada caso y se pongan en marcha.
      Obviando que se estima que el 70% de las niñas ACI sufren bajo rendimiento escolar y más del 50% fracaso escolar, el hecho de que esté bien integrada académicamente no implica que esté recibiendo la atención adecuada ni que sus necesidades se vean satisfechas. Este error viene habitualmente de la falsa concepción generalizada de que un buen rendimiento escolar se equipara a inteligencia o falta de problemas.

      Como ejemplo clásico de ACI bien integrado puedes coger a las niñas, las cuales son identificadas en un porcentaje muy inferior a los niños precisamente porque desarrollan antes la inteligencia social y aprenden a rebajar sus capacidades a fin de encajar en la norma social. En muchos casos ello lleva a que las niñas no desarrollen todo su potencial y/o que desarrollen problemas con el tiempo, como una baja autoestima (no aprenden a valorarse por como son y lo que pueden hacer, si no por el reconocimiento social al cumplir con lo que se espera de ellas).

      [1] http://rosabogadosgranada.blogspot.co.at/2014/12/entendiendo-las-altas-capacidades.html
      [2] http://www.gobiernodecanarias.org/educacion/web/servicios/necesidades_apoyo_educativo/otras_neae/altas_capacidades_intelectuales/que_es/
      [3] http://www.juntadeandalucia.es/educacion/webportal/web/escuela-de-familias/neae/altas-capacidades-intelectuales

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  3. AEPED es la Asociación Española de Pediatría, sí, y la AESAC es Asociación Española de Superdotación y Altas Capacidades. Por eso te digo que quizás el Gobierno de Canarias o la Junta de Andalucía hacen otra diferenciación, pero al haber tantas discrepancias, me he guiado por las páginas oficiales que te digo.
    Según estas definiciones, talento es una cosa (digamos un bit del conjunto), precocidad es otra, prodigio es otra y superdotación es otra. Pero bueno, que en esta cuestión no nos vamos a poner de acuerdo porque no hay un acuerdo sobre la definición, así que no se trata de que tú o yo tengamos razón, porque según donde se consulte será diferente.

    Sobre la comparación con el TDAH, ya sé que no son comparables (aunque también hay discrepancias entre si el TDAH es un trastorno o una cualidad del individuo, no está tan claro eso que dices de que es un trastorno). Lo he puesto en el comentario: no son comparables, lo que estoy comparando es la reacción de los padres ante el diagnóstico: normalmente, al margen de que consideremos cualidades o no a ambos casos, un diagnóstico ayuda a tomar perspectiva y a comprender mejor al/la niño/a.

    Para ti y para mí, que estamos sensibilizados con este tipo de cuestiones, está claro que etiquetar nunca es una finalidad, pero este artículo está pensado para quien llegue a leerlo después de haber oído las palabras "altas capacidades" por primera vez, y quizás sea un padre/madre que no se ha planteado nunca este tema y no sepa cómo abordarlo. Ahí es donde advierto sobre la precaución de no etiquetar a los/as niños/as. No se trata de que el padre/madre diga "Ah, bueno, es que el/la niño/a es así, pues vale" y con ello justifique todas sus "rarezas". Se trata, como bien dices, de buscar soluciones a los problemas que esté ocasionando y de hacer las adecuaciones curriculares que haga falta.

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  4. Gracias Cristina y Alberto por vuestras opiniones. Es un placer leeros.
    Yo también quiero aportar mi visión, centrándome en los acuerdos:
    - Es necesario estar atentos a las necesidades intelectuales y emocionales de nuestros peques, sean referentes al tema de este post o a otros.
    - Calificar y etiquetar siempre ayudará al niño, a su familia y a su entorno... si éstos quieren ocuparse (o aprender a hacerlo) de las consecuencias naturales relacionadas con estas capacidades.
    - El acompañamiento y soporte profesional debe ser realizado por un equipo especializado y actualizado.

    Cada uno que haga la reflexión personal sobre qué dificultades y sentimientos puede tener un profesional o una familia para negar una evidencia y no mirarla de frente... miedo, soledad, desinformación, comodidad, etc.

    Un saludo

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  5. Gracias Cristina y Alberto por vuestras opiniones. Es un placer leeros.
    Yo también quiero aportar mi visión, centrándome en los acuerdos:
    - Es necesario estar atentos a las necesidades intelectuales y emocionales de nuestros peques, sean referentes al tema de este post o a otros.
    - Calificar y etiquetar siempre ayudará al niño, a su familia y a su entorno... si éstos quieren ocuparse (o aprender a hacerlo) de las consecuencias naturales relacionadas con estas capacidades.
    - El acompañamiento y soporte profesional debe ser realizado por un equipo especializado y actualizado.

    Cada uno que haga la reflexión personal sobre qué dificultades y sentimientos puede tener un profesional o una familia para negar una evidencia y no mirarla de frente... miedo, soledad, desinformación, comodidad, etc.

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