Aspectos a tener en cuenta al escoger un libro infantil, 1ª parte


A la hora de escoger un libro para nuestros hijos, debemos fijarnos en una serie de aspectos:

  • Que esté dirigido a un público infantil (no todos los cuentos o comics son para niños)
  • Que se adapte a las características psicoevolutivas del niño/a (para que lo entienda)
  • Que sea de su interés, tanto en el contenido como en el formato: que tenga una estética atractiva que le llame la atención, etc.
  • Que promuevan valores acordes a los que queremos transmitir al/la niño/a pero sin caer en la moraleja explícita (que sea el niño el que la infiera).


Podemos distinguir entre literatura infantil o libros pictóricos:

   -Literatura infantil: Principalmente se trata de cuentos. Hay varios tipos de cuentos infantiles:

  • Cuentos clásicos: de hadas, costumbristas, etc. Son los más antiguos y comunes, transmitidos por tradición oral.
  • Cuentos de fórmula: Serían los más adecuados para acercar al niño a la literatura, a partir de los dos años (antes no suelen captar que las letras del libro cuentan una historia). Pueden ser cuentos de nunca acabar ("Un rey que tenía tres hijas…"), cuentos acumulativos (como la canción del elefante sobre la tela de una araña) o de encadenamiento. Ejemplos de libros de este tipo podrían ser El topo que quería saber quién había hecho eso en su cabeza o La oruga glotona, en los que la estructura se va repitiendo página tras página.
  • Libros con poesía infantil (el ritmo y rima favorecen la memoria), adivinanzas (que son un elemento motivador) o trabalenguas (importantes para la expresión oral).
  • Las elocuciones: Cuentos que repitan estructuras (aunque no es el mejor ejemplo de cuento respetuoso en su temática, un ejemplo que conoce todo el mundo es "Abuelita, abuelita, ¡qué orejas más grandes tienes!”).
  • Literatura propiamente dicha para cuando los niños/as son un poco más mayores: novelas de aventuras, de humor, etc. adaptadas a su edad (vocabulario, dificultad, etc.) para que mantengan su interés

   -Entre los libros pictóricos están los libros de imágenes descontextualizadas (para promover el vocabulario y la interacción con los padres cuando son bebés o un poco más mayores en otros idiomas) o historias en imágenes (o con una sola frase en cada imagen). Entre estos últimos, recomendamos el libro “Los sueños de Rosanna”, de la colección “por una crianza respetuosa y consciente”, de Rosanna García Miralles, un libro bilingüe.



Libros adecuados a cada edad

Las edades que damos a continuación son aproximadas, cada niño sigue sus propios ritmos, pero todos siguen más o menos una secuencia similar en sus logros:

  • Desde que pueden coger cosas con sus manitas y mientras son bebés, les gustan los libros con ilustraciones grandes y llamativas en colores vivos. Conviene ofrecerles libros resistentes (de plástico, cartón duro, etc.) o lavables.
  • Cuando empiezan a reconocer palabras, se divierten haciendo asociaciones: les decimos “¿dónde está el plátano?” y lo buscan.
  • A partir de los 2 años comienzan a fijarse en más detalles y en secuencias de acciones, que incluso puede valorarlas.
  • Cuando empieza a expresase con soltura, comienzan a interesarle con cuentos: historias de animales, cuentos mágicos, etc. No son convenientes aún las historias muy enrevesadas con referencias que hagan al pensamiento volver atrás, porque la reversibilidad (lógico-matemática) se alcanza a los 6 años. Sí suelen gustar las fórmulas (de comienzo y de cierre, las adivinanzas, estribillos, etc.).
  • A partir de los 6 años pueden empezar a interesarse por pequeñas novelas adaptadas a ellos, con letras grandes, dibujos y no muy largas. A esta edad, las historias que más interesan son aquellas en las que la acción se desarrolla rápidamente (sin largas descripciones), sencillas, con algún elemento cómico.


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