Relato anónimo de una madre: Estados de divagación entre luces y sombras


Sola en mi cuarto con mi pequeño, sin poder dormir, para variar.

Melancólica, pensando lo rápido que crecen y a la vez orgullosa de como lo hacen.

Intentando que no vean tanto como yo, intentando darles las herramientas necesarias para luchar contra el mundo cuando llegue su momento.

Miro mis viejas fotos y pienso en qué fue de aquella niña que dejé. Me miro en el espejo tratando en vano de encontrarla,sé que aún está ahí escondida.

Quiero traerla de vuelta,que juegue con mis hijos, que la mochila que porto se vuelva liviana. Quiero ilusionarme con tonterías, redescubrir el mundo,sentir con toda la plenitud,sin prisas,sin miedos,sin sentirme juzgada.

A veces pienso que estoy loca, temo perderme para siempre en este baile de máscaras que hay alrededor. ¡Cuánta gente se esconde tras ellas! A veces me siento terriblemente sola con muertos vivientes que no dejan de perseguirme mientras mis heridas no dejan de sangrar.

Saben que soy diferente y cada día soy más consciente de ello.

Mis recuerdos en la noche se tornan pesadillas que, como un pedazo de cristal, me cortan y me hieren.

La sensatez desapareció, la locura me abrazó y, cuando caminaba al borde del abismo de la muerte, llegaste tú, con una luz tan cegadora que hizo que el monstruo que se escondía debajo de mi cama se quedara quieto y las voces de mi cabeza se callaran.

A veces tengo ganas de desaparecer, de echar a correr sin saber hacia dónde, pero entonces te veo tan lleno de vida, con esa necesidad de mí, que sé que haría cualquier cosa por hacerte feliz. Cojo mis mis miedos e inseguridades y los encierro en una caja.

Pasan los días, y la angustia me vuelve a invadir. En cada golpe muere un trozo de mi alma, me sumerjo en las sombras. Quisiera gritar, pero nadie me escucharía, enjaulada en la misma prisión que yo he creado. Tolerando cosas que tal vez no debería, ¿o tal vez sí? ¿Cuál es el precio a pagar esta vez? ¿Acaso importa ya? ¿Qué sentido tiene?

Mentiras,todo mentiras,

Muñecas rotas,risas vacías.

He andado un largo camino que me ha llevado a ninguna parte.

Todo llega a su fin,algún día....

La vida pasa y pesa, cada vez con más fuerza hasta que notas que te ahoga.

Me gusta sentarme en la cornisa y sentir la fría brisa mientras veo a la gente pasar e imagino cómo serán sus vidas. Me gustaría ser como los demás, salir de mi cabeza, dejar mis fantasmas.

Oscuridad, envuélvelo todo, no dejes que nadie se acerque, posee mi cuerpo, acaba con el miedo...

1 comentario:

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