LA IDENTIDAD DE GÉNERO ¿Se hace o se nace?



La identidad sexual abarca todos los factores cognitivos, emocionales y sociales que dan a la persona el sentido de sí misma. Así de importante es la sexualidad y así es el concepto que debemos transmitirles a nuestros niños/as y adolescentes, aunque no resulte fácil.

La identidad sexual significa existir como niño o niña, mujer u hombre y se inicia en la fecundación. Cuando el bebé nace no tiene conciencia de la misma, pues se siente parte y prolongación de su madre. Es sobre el año y medio cuando empieza a desarrollarse esa conciencia y la pregunta ¿Quién soy yo?

En el siguiente vídeo se explica claramente la diferencia entre:
-          Identidad de género,
-          orientación sexual ,
-          sexo biológico y
-          expresión de género.
Alrededor de los 3 años, el niño o niña ya sabe identificarse plenamente como tal. Esta es una edad crítica, pues es ahora cuando también toma conciencia en su interior como chico o chica, paralelamente a su naturaleza corporal, y empieza a organizar su vida conforme a este sentimiento y gran descubrimiento. Puede aparecer el primer conflicto cuando las expectativas sociales y culturales que se atribuyen al sexo corporal van en disonancia con la identidad de género; o sea, que por el aspecto físico socialmente se esté identificando a esa persona como niño pero interiormente la persona empiece a sentir lo contrario, se sienta una niña (y viceversa).
Vestido nuevo

Es necesario reconocer y aceptar también la personalidad del niño/a, donde confluyen todos los rasgos individuales y de predisposición, y, finalmente, la orientación sexual, muy importante de tener en cuenta pues comprende conductas físicas y atracciones emocionales y eróticas hacia los demás.

El siguiente video muestra la vivencia de una familia, cuando su hijo les dice que ''Soy una niña en un cuerpo de niño''.

Desde los 4 años le dijo a su familia que quería ser una niña. Tras aceptar la situación, su madre ha escrito un cuento "Ni Nahiane naiz" para ayudar a otras familias en este proceso de aceptación, duelo y adaptación:

“YO SOY NAHIANE -NI NAHIANE NAIZ 13/05/2013

Cuento de una mamá de una niña transexual, para explicar a los niñ@s de su clase que NAHIANE es una NIÑA.

Había una vez; en un hospital, unos papás muy contentos porque habían tenido un bebe. El médico les dijo -Habéis tenido un niño.
Los papás se pusieron muy contentos ya tenían una niña y ahora tenían la parejita. Le compraron ropita y juguetes de niños.
Cuando el bebé tenía ya 2 años, no le gustaba jugar con los juguetes que tenía y les pedía a sus papás que le compraran muñecas y vestidos.
Pero sus papás le decían -No hijo, eso son cosas de niña.
Y el niño se ponía muy triste y lloraba. Cuando tenía ya 3 años y llego la Navidad, el niño les decía a sus papás, -Quiero que venga Papá Noel para pedirle que me convierta en niña y juguetes y vestidos.
Llegó la Noche Buena y Papá Noel le trajo muchos regalos, pero ninguno era lo que el niño había pedido.
El niño, muy triste, se puso a llorar y le dijo a su mamá, -Mamá, yo he sido muy bueno ¿por qué Papá Noel no me ha traído nada de lo que yo he pedido?
Sus papás y su hermana estaban preocupados porque veían al niño muy triste, Papá Noel había dejado otro regalo para él, pero estaba debajo de la cama del niño y no lo habían visto. Pero cuando el niño fue a dormir lo encontró y cuando el niño abrió el regalo
 -¡¡¡Wuauu!!! ¡¡¡Bienn!!! ¡¡¡Sí!!! ¡¡¡Qué bien!!! ¡¡¡Papaaá. Mamaaá, tataaa… mirar lo que lo que es… un vestido de princesa!!! ¡¡¡Bien!!! ¡¡¡Por fin!!! Gritaba el niño de alegría. Rápidamente fue a ponerse su vestido, se peinó y se puso ganchitos en el pelo.
Estaba muy contento.
Se miraba una y otra vez en el espejo, y decía -¡¡¡mirar que le pasa a mi cara… está diferente, estoy guapísima!!!
Durante muchos días, después llegar a casa, se ponía su disfraz de princesa y jugaba feliz. Pero el niño iba creciendo y seguía pidiendo cosas de niña.
Le decía a sus papás y a su tata,-yo no soy un niño, soy una niña y quiero que todos mis amigos lo sepan.
Sus papás, al verle tan triste, fueron a hablar con el médico para contarle lo que su niño decía. El médico, al ver al niño dijo, -¡¡¡Ohh lo siento mucho!!! Cuando nació os dije que era un niño, pero me equivoqué. Es una niña y cuando sea más mayor su cuerpo cambiará.
Ahora lo que tenéis que hacer es cambiarle su nombre y tratarle como lo que es, una niña.
Los papás fueron donde la niña y le explicaron que se habían confundido, que a partir de ese día le llamarían como ella quisiera.
Ella se puso muy, muy contenta… ya que por fin la entendían y podría contarle a todos sus amigos que era una niña y que se llamaba Nahiane, ese es el nombre que eligió.
A partir de ese día todo el mundo la trataba como niña y fue muy, muy feliz para siempre. Colorín, colorado...
Nerea”

El camino hacia la identidad sexual no es continuo, ni constante, ni progresivo; más bien es como una flor a la que se le van abriendo los pétalos uno por uno, y no siempre en el mismo orden.

Para llegar a esta identidad sexual, el niño debe cumplir varios objetivos durante su infancia, pubertad, adolescencia y juventud, y, posiblemente, durante parte de su vida adulta:
ü  tomar conciencia de que es una persona sexuada y sexual;
ü  construir una imagen corporal sin distorsiones;
ü  lograr la ausencia de conflictos y confusiones sobre cuál es su orientación sexual;
ü  incorporar lo afectivo como elemento enriquecedor del vínculo sexo erótico, tema olvidado por nuestros jóvenes debido a la influencia de los medios de comunicación;
ü  lograr una progresiva satisfacción en la vida sexual;
ü  desarrollar un sentido de responsabilidad hacia sí mismo, la pareja y la sociedad. En este punto, es necesario recordar que la base de la ética está en considerar que cuando un acto no perjudica ni a uno mismo ni a los demás, éticamente es positivo, pero cuando un acto puede perjudicar a uno mismo o a alguien más, éticamente es negativo. Transmitir esta idea básica de ética a los adolescentes es fácil, es posible y debemos hacerlo;
ü  superar sentimientos de culpa o vergüenza, o dificultades habidas en la niñez con respecto al propio cuerpo; y
ü  reconocer aquello que es eróticamente placentero y aquello que es desagradable.

¿Cómo acompañar a nuestros hijos en el descubrimiento de su identidad de género?
Progresivamente y adaptándonos a su edad y maduración personal…
  • Hablaremos sobre nuestro sexo biológico, nuestros cuerpos y cómo nos asignan un sexo. Aprovecharemos además para introducir la belleza de todos los cuerpos y el respeto a la diversidad.
  • Mostraremos los sentimientos a través del cuerpo: distinguiremos entre las muestras afectivas a familia, amistades, pareja, personas desconocidas, trataremos temas como la intimidad, la prevención de abusos sexuales, de violencia de género, el buen trato en las parejas…
  • Explicaremos los conceptos relacionados con la identidad de género y aprovecharemos para hablar de los roles de género asignados, de los derechos de las personas transexuales, de la homosexualidad, bisexualidad…
  • Hablaremos de la orientación sexual y de las familias (tener dos mamás, dos papás o una mamá y un papá).

Los padres debemos recordar y hacer sentir a nuestros hijos e hijas que siempre les vamos a amar y acompañar, porque somos sus padres.

La increíble historia de Ryland, el niño transgénero.




Mónica Ruiz Romero
Col.16209

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