Recuperación tras el parto


Cambios físicos

El útero aumenta en 500 veces su capacidad durante la gestación. Para volver a su tamaño, después del parto empieza a contraerse de la misma manera que durante el proceso de parto. Estas primeras contracciones postparto sirven para cerrar los vasos sanguíneos abiertos que ha dejado la expulsión de la placenta y posteriormente continúa contrayéndose con lo que se conoce como entuertos, que se pueden sentir hasta varios días e incluso semanas después del parto. La oxitocina que se libera durante la lactancia aumenta los entuertos y acelera la recuperación.

Una semana después de dar a luz, el útero se ha reducido hasta la mitad de su tamaño al final del embarazo, y no llegará a su tamaño original hasta aproximadamente un mes después. Pero incluso cuando el útero ha vuelto a su tamaño original, la tripa de la madre puede seguir hinchada por la distensión de los músculos abdominales.

Por fuera, las estrías irán difuminándose poco a poco a lo largo de muchos meses, aunque no llegan a desaparecer completamente.

La cantidad de peso que se pierde en el parto es, aproximadamente, la siguiente:

  • 3-4 kg. del bebé 
  • 0,5-1 kg. de placenta 
  • 1 kg. de líquido (sangre, rotura de la bolsa...) 
  • El resto de líquido extra que tienes en tu cuerpo (exceso de sangre y acumulación durante el embarazo) se irá eliminando poco a poco (aproximadamente se pierde otro 1,5 kg. en la primera semana a través del sudor, la orina,...). 
Si te han practicado una episiotomía o has tenido un desgarro, las molestias de los puntos pueden durar semanas (son más molestos los externos). Para aliviarlo, intenta no andar demasiado, no estar mucho tiempo de pie y lavarte simplemente con agua corriente y jabón neutro en la ducha. No se recomiendan soluciones yodadas. Para secar la zona da toquecitos suaves, sin frotar. Si las molestias se alargan, consulta a tu matrona.

Por otra parte, son muy comunes los episodios de incontinencia urinaria después del parto que puede durar más o menos tiempo, especialmente en casos de partos muy medicalizados. Esto se debe a la distensión de la vejiga. Hacer los ejercicios de Kegel de manera regular ayudará a recuperar el tono muscular del suelo pélvico.

Durante este periodo de la cuarentena, puede darse un sangrado llamado loquios, donde se expulsan los restos de tejidos que aún hayan quedado dentro del útero, al principio de manera más abundante y después, según vayan pasando los días, más escaso y aguado.

Es normal, durante los primeros días después del parto a partir de la subida de la leche, tener el pecho duro, dolorido y lleno. Esto va mejorando de manera espontánea en un par de días, en cuanto la producción de leche se sincronice con la necesidad del bebé.

En cuanto al pelo, es común notar una caída unos meses después de dar a luz. Esto se debe al aumento de los niveles de estrógeno. Es temporal y volverá a salir en pocos meses. En cambio, el vello que apareció posiblemente durante el embarazo desaparecerá definitivamente.

Las manchas en la piel o el acné que pudieron aparecer durante el embarazo también tienden a desaparecer de manera espontánea. No obstante, es importante siempre la protección solar.

El tiempo medio que tarda el cuerpo en volver a su estado definitivo (que puede no ser exactamente el de antes del embarazo) es un año.


Cambios psicológicos

El huracán de hormonas y la propia vivencia de la maternidad provoca una serie de cambios a nivel emocional que pueden ir desde la euforia hasta la depresión. Es importante tener ayuda para descansar y recuperarse físicamente. En todo caso, si la tristeza se acentúa o persiste más allá de las primeras semanas, convendría consultar a un profesional.

Una vez que la recuperación se haya asentado, la emoción se estabilizará pero es probable que no vuelvas a ser la misma persona que antes en tu manera de pensar ni de sentir.


Cómo favorecer la recuperación: 


  • Es importante beber mucha agua para favorecer la eliminación de líquidos y aliviar los comunes problemas de extreñimiento
  • Come sano
  • No tengas prisa por hacer ejercicio. Es importante favorecer primero la recuperación del suelo pélvico y de la pared abdominal y un ejercicio demasiado duro en las primeras semanas podría empeorarlo. Comienza como a poco a partir del momento en que te veas preparada. Las abdominales hipopresivas o el pilates pueden ser una buena opción. 
  • Descansa el tiempo suficiente: aprovecha para dormir cuando el bebé duerma.
  • La prácticas típicas de la crianza natural favorecen la recuperación de la madre, ya que la lactancia y el colecho ayudan a que el mayor número de tomas acelere la retracción del útero.
  • Existen grupos que hacen sesiones de recuperación postparto asistidas por profesionales. Infórmate si cerca de tu domicilio hay alguna. 
  • Los talleres de masaje infantil son interesantes para disfrutar de un momento de relax con tu bebé y para favorecer la comunicación y la afectividad, pero si notas que no está cómodo o se sobreestimula en lugar de relajarse, mejor evita esas sesiones.  

Mi nena dormida en una sesión de masaje infantil.


Más información: Sexo después del parto




Cris. Educadora social especializada en atención temprana y directora editorial.

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