Tronas


No hay un tipo de trona que se pueda recomendar de manera universal; cada familia y cada niño tiene sus necesidades. Desde lardamma.com, defendemos la integración del bebé en la mesa familiar lo más pronto posible, a partir de que el bebé cumpla una serie de requisitos que podéis consultar aquí.

A continuación presentamos los diferentes tipos de tronas con las características de cada una:


1) Tronas fijas:
Son las más comunes. Su característica principal es que tienen una altura predeterminada. En función de sus características, son las tronas más baratas. Dentro de estas, en función de nuestras necesidades deberemos fijarnos en las siguientes características:

  • Si el asiento es amplio, durará más tiempo, aunque puede que el niño más mayor ya no quiera sentarse en la trona. Mientras tanto, pueden incorporar un cojín reductor, pero este es únicamente un elemento más de seguridad, no un cojín para forzar la postura del niño para mantenerlo sentado. Nunca se debe sentar al niño en la trona antes de que él mismo sea capaz de sentarse erguido.
  • ¿Con o sin bandeja? Cuando el niño es muy pequeño, puede ser más útil una trona con bandeja para que no tire del mantel de la mesa, esparza la comida solo por su parte, etc., aunque eso depende de la organización de los padres y de la importancia que den a estos inconvenientes. El principal problema de las tronas con bandeja es que, aunque la quitemos (si se puede), normalmente no la podremos arrimar completamente a la mesa porque sopará con los soportes de la bandeja.
  • Que sea fácil de limpiar es una característica importante. En este sentido, la trona más popular es la básica de Ikea.


  • Las tronas plegables son ideales para casas con problemas de espacio, aunque suelen ser más caras y durar menos (soportan menos peso en general). Hay que fijarse bien en que sean estables una vez desplegadas.
  • Reclinables: El respaldo del asiento, o incluso el asiento entero en algunos modelos, puede reclinarse. Esta es una característica a la que no recomendamos darle mucha importancia: Es raro que un bebé que está experimentando con la comida se relaje hasta el punto de dormirse, y tampoco sería recomendable dejarle dormido ahí. Para bebés muy pequeños que todavía no han iniciado la alimentación complementaria y no se mantienen sentados pero que ya comparten espacio en la mesa con sus familias puede venir bien si el bebé es tranquilo y acepta quedarse ahí, pero tampoco es la mejor opción y es mejor no dejarle mucho tiempo en la trona.
  • Convertibles: Has tronas que se convierten más adelante en taburetes o en una mesita y una silla. Comprar una trona pensando en que la va a usar dentro de cinco años como mesita es un poco demasiado optimista, pero, en todo caso, puestos a comprar una trona evolutiva que después vaya a ser un mueble de la casa, recomiendo las de madera frente a las de plástico por una cuestión de estética y durabilidad.

2) Evolutivas: 
Se pueden regular a distintas posiciones y alturas para acompañar al bebé durante más tiempo en su desarrollo. Suelen ser diseños más bonito y, cuando el niño ya no la use, se puede seguir utilizando como muebles. Al igual que en las convertibles, recomiendo en el caso de las evolutivas optar por tronas de madera. El principal inconveniente es que pueden resultar más inseguras cuando el bebé es muy pequeño, y que hay asegurarse de ajustar correctamente los arneses. La trona evolutiva más popular es la Stokke.



3) Portátiles: 
Esto es un mundo. Lo principal en el caso de las tronas de viaje es que, una vez plegadas, ocupen muy poco y que se puedan transportar con facilidad. Tipos:

  • Elevadores con arnés: Son bastante prácticos aunque no son los más seguros para bebés muy pequeños que hace poco que se sientan solos o tienden a tirarse hacia los lados.

  • Acoplables a la mesa: Este sería el único tipo de trona que recomiendo evitar, directamente. No se adapta a todas las mesas y, según donde se acople, resulta muy insegura (además de incómoda para el bebé) y tienen un peso máximo mucho menor que las demás. Nunca se deben colocar en mesas de poco peso, en las esquinas o sobre manteles.
  • Acoplables a la silla: Son muy cómodas y seguras pero no son tan fáciles de transportar. Está bien para salir del coche y meterse en un restaurante o donde vayáis a comer, pero no para llevarla encima.

  • De tela: Consiste, básicamente, en un arnés que ata al bebé a la silla. No tiene elevador así que simplemente es una opción para llevarla en el bolso por si hay algún imprevisto.




Cris. Educadora social especializada en atención temprana, mamá de dos y directora editorial.

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