¿Conciliación laboral?

En el año 2013 -¡ilusa de mí!- hacía mis planes sobre trabajo y maternidad imaginándome a mí misma a estas alturas como una especie de superwoman, combinando casa, trabajo, niños y agenda social como el mejor de los malabaristas. ¡Ja!

Acababa de dejar el trabajo cuando me quedé embarazada, pero mi marido tenía un puesto decente y yo tenía más de un año de prestación por desempleo acumulada, así que no fue ni mucho menos un drama. Pensaba: "Cuando la niña tenga tres o cuatro meses, me reincorporo al mundo laboral y listo". ¡Ja!

Punto uno: Tener un bebé es absolutamente incompatible con el trabajo como empleada en este país. 
  • Horarios demenciales, dificultades para conciliar (vaya palabra...) y la simple necesidad de atender a tu bebé: un bebé necesita a sus padres todo el tiempo y, especialmente a su madre, que es su alimento y consuelo y el único mundo que ha conocido. 
Punto dos: Los empresarios no quieren contratar personas con cargas familiares. 

  • Hace poco hubo una gran polémica a propósito de un anuncio de una peluquería en Galicia en la que buscaban personal sin familia ni intención de tenerla. Lo llamativo del anuncio es que no se avergonzaban de admitirlo, porque por ser, es así en todos lados. Cuando vas a buscar trabajo, te preguntan, directamente o no, si tienes niños. Y si decides contarlo, la entrevista se centra a partir de ese momento en ese tema, lo cual es bastante humillante, total, para que luego den el trabajo a un capullo mucho menos preparado que tú. 
Punto tres: Si ya trabajabas, te darás cuenta de que la conciliación es mentira. 

  • Para empezar, tienes que estar continuamente demostrando que eres igual de competente o más que antes de ser madre. 
  • La baja por maternidad es de 16 semanas y la recomendación de todos los organismos oficiales sobre la lactancia exclusiva a demanda es de 6 meses. ¿¿¿¡¡¡·$%&!!!??? 
  • La realidad es que en muy pocas empresas privadas tienes la opción de acogerte a tus derechos, empezando porque pocas empresas privadas se plantean mantener en su plantilla a una empleada embarazada. (Y tampoco quiero echar con esto la culpa al señor o señora que tiene un negocio local con una o dos empleadas que no se puede permitir costear una baja maternal: echo la culpa directamente a las políticas que nos llevan a esta situación.) 
  • La reducción de jornada, los días de permiso porque el bebé se ha puesto enfermo, etc., están ahí como posibilidad teórica, pero sabes que en la mayoría de los casos es mejor no insinuar que pretendes hacer uso de ellos si no quieres ser el próximo señalado, tanto por tu jefx como entre tus propios compañeros, que es lo más triste. 
  • Por algún motivo, la gente tiene la percepción de que una reducción de jornada es un privilegio: No lo es. Una reducción de jornada conlleva una reducción de sueldo equivalente. Es un derecho de las familias y no se usa para salir antes para irse de fiesta. 
  • El descenso del estatus laboral después de una excedencia o incluso una reducción de jornada es, en la mayoría de los casos, más que notable. 
  • Los permisos durante el horario laboral para la lactancia o para sacarse leche son interpretados directamente como escaqueo (con el consiguiente mal ambiente que eso genera en tu puesto de trabajo), especialmente si el bebé tiene más de seis meses. 
  • En el caso de que sea el padre el que solicite este tipo de permisos ya es el remate: bajas por paternidad ridículas, crispación cuando pide días libres para ir al pediatra ("¿por qué no lo lleva la madre, que para eso está?"), etc. Y en caso de que sea el padre el que pide una excedencia para cuidar a su hijo porque la madre tiene mejor posición laboral o por cualquier otro motivo, las críticas van de "marujo" para arriba. (Mi marido sale a veces en sus días libres a dar una vuelta por las mañanas con la niña en el portabebés. Las reacciones de la gente van desde miradas extrañadas hasta comentarios tipo "¡qué buen padre!", cosa que jamás me han dicho a mí cuando hago lo mismo. 
¿Entonces? ¿Qué opciones hay? ¿Quedarse en casa cuidando de los tuyos y renunciar al trabajo?

Punto cuatro: Es cuestión de sacrificar una cosa u otra, aunque lo hagas con gusto. 

  • Todos deberíamos tener derecho a realizarnos plenamente en todos los ámbitos sin tener que elegir entre desarrollar una profesión sin sentimiento de culpa o vivir plenamente la maternidad / paternidad. Aquí la política y el sistema económico falla de pleno. 
  • ¿Dónde están las ayudas a las PYMES para mantener bajas por maternidad? ¿Qué hacen para fomentar el autoempleo en familias con hijos pequeños? ¿Cómo promueven la prioridad de las empresas que buscan trabajadores desde casa para contratar a familias con hijos pequeños? No lo hacen. Se les llena la boca hablando de conciliación pero todo es una gran mentira.

2 comentarios:

  1. Cuantas verdades dices la conciliación es la gran mentira, sirve para publicitar para crear polémica o para promocionarse en las RRSS, pero todos sabemos que cuando eres un profesional y asumes la maratónica tarea de ser padre o madre, el mundo se te viene encima, las criticas que mencionas son mas virulentas desde aquellos que tienen hijos, bien porque quieren sentirse aceptados socialmente, porque quieren hacer ver a los demás "que ellos sacrificaron todo por su estabilidad laboral", o porque sencillamente son personas que cuentan con ayuda de suegros, abuelos y hasta empleada de servicio y luego se venden como super padres. Cuanto os falta para tener una conciliación real!

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  2. Yo fui madre soltera durante 10 años con mi primer hijo y desde luego es un tema que crispa. Muchas gracias pro tu aportación.

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