Colecho

El colecho es la práctica de dormir junto a los hijos (o los hijos junto a los padres). Es, con la lactancia materna y el porteo, uno de los pilares de la crianza con apego. Es una decisión de toda la familia que se puede prolongar hasta que tanto los padres como el niño quieran o se sientan preparados para irse a su propia habitación.

Hasta mediados del siglo XIX, el colecho era una práctica habitual, pero los nuevos modelos de familia y estilos de vida fueron dando lugar a una serie de cambios de paradigma que han ido alejando a los hijos cada vez más de las practicas de la crianza natural hasta prácticamente desaparecer del mundo occidental. Afortunadamente, en los últimos años empieza a surgir un movimiento que busca retomar la manera natural de criar a los bebés, desde el parto (con una vuelta a la humanización del proceso evitando las prácticas médicas innecesarias y potenciando el piel con piel desde el primer momento) y a lo largo de todo su etapa evolutiva, acompañándoles con respeto y apego seguro.

El colecho propicia la cercanía del bebé en todo momento con sus figuras de apego, por eso es especialmente interesante en niños con despertares frecuentes o problemas de sueño o en el caso de padres trabajadores que pasan muchas horas lejos del bebé, ya que al despertarse arropado por el calor de su madre no se sentirá inseguro e incluso será posible ofrecerle el pecho antes de que se desvele (tanto el bebé como la madre) para no interrumpir el descanso.

Formas de colecho: 

  • En cuna de colecho: Son cunas sin barandilla en uno de los lado y adaptables a cualquier altura. 
  • En cuna adaptada: Casi cualquier cuna puede adaptarse para colechar quitando una de las barandillas. Es una opción mucho más barata que la anterior. 
  • En la misma cama que los padres
Beneficios del colecho: 
  • Favorece la lactancia materna al estar el bebé siempre cerca del pecho y porque, al mamar más, la producción de leche se mantiene alta. 
  • Favorece el descanso de toda la familia al no tener que levantarse a atender al bebé en sus despertares. Además, estos despertares y fases de sueño suelen sincronizarse. 
  • Estos dos beneficios, la lactancia y la estabilidad respiratoria del bebé, hacen además que disminuya la incidencia del síndrome de muerte súbita del lactante. 
  • Favorece el descanso del bebé al sentirse más protegido. 
  • Favorece el contacto y el apego y esto repercutirá a largo plazo en su autoestima y su comportamiento. 
Supuestos inconvenientes del colecho: 
  • Hay quien defiende que el colecho aumenta el riesgo de muerte súbita del lactante y que es una práctica de riesgo porque podemos aplastar al bebé. Sin embargo, en los países en los que el colecho es una práctica habitual, los casos de muerte súbita del lactante son mucho menores. Esto se debe a que la madre, aunque esté dormida, está más atenta a cualquier síntoma del bebé al tenerlo más cerca y, además, madre y bebé sincronizan sus respiraciones y ciclos de sueño de manera que se reducen al mínimo los posibles episodios de apnea del bebé. 
  • Hay quien dice que perjudica la vida íntima de la pareja, pero esto no tiene ningún fundamento, puesto que la pareja puede aprovechar cualquier momento del día en el que el bebé duerma o, incluso, por la noche con el bebé en la cuna de colecho al lado. Es un mito absurdo pensar que puede despertar y traumatizarse. 
Normas de seguridad: 
  • Sigue las mismas precauciones que para practicar la cohabitación: debe haber una temperatura adecuada, no fumar, etc. 
  • El colchón debe ser firme, evitando superficies muy mullidas, cojines, muñecos, edredones de plumas, etc. 
  • La cuna de colecho debe estar bien adosada a la cama, a la misma altura y que no queda un hueco entre estas. 
  • Los bebés muy pequeños deben dormir sobre su espalda y con la cabeza ladeada. 
  • Nunca se debe dormir con ellos en el sofá. 
  • Se debe evitar en todo momento cubrir la cabeza del bebé. 
  • Los bebés muy pequeños deberían empezar durmiendo entre la madre y la pared hasta que el padre tome también consciencia de la presencia del bebé incluso aunque esté dormido. No debería dormir con hermanos mayores hasta al menos el año de edad. 
  • Cuando el bebé sea más mayor y pueda desplazarse él solo, serán necesarias medidas de seguridad: poner barreras alrededor de la cama, acolchar el suelo de alrededor con almohadas por si se cae, o echar directamente el colchón al suelo. 
  • En el caso de que la madre o el padre tenga el pelo muy largo, conviene recogérselo para evitar estrangulamientos. 
  • Casos en los que se desaconseja el colecho: en caso de consumo de alcohol, tabaco o drogas (incluidos algunos medicamentos) por parte de los padres. 
En todo caso, el colecho se debe practicar porque toda la familia esté de acuerdo y sea la solución más cómoda para todos. 

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