¿Estimulación temprana?

La definición teórica de estimulación temprana es "un conjunto de técnicas diseñadas para estimular las capacidades cognitivas, motrices y sociales de los niños preescolares". Se trata de ejercicios diseñados específicamente para ser aplicados en bebés con el fin de acelerar su desarrollo, estimular sus reacciones, compensar déficits, etc. Estas técnicas están agrupadas por edades y consisten en una serie de ejercicios artificiales (en el sentido de que no son acciones cotidianas) para desarrollar otras habilidades. Por ejemplo, hacerle rodar o apretar las palmas de sus manos para que cierre el puño.


 ¿Qué interés tienen estas prácticas desde el punto de vista de la crianza con apego? 

Pues más bien ninguno. El motivo es que la crianza con apego es un programa completo de estimulación temprana en sí mismo. Ya escribí sobre este tema cuando hablé del desarrollo lingüístico. El estilo de crianza que se estaba dando hasta ahora en la sociedad moderna occidental consistía, a grandes rasgos, en tener a un bebé todo el día tumbado boca arriba en su cuna, su cochecito y su hamaquita, para después compensar esa falta de estimulación y atención con una serie de ejercicios diseñados por profesionales ajenos a la familia en función de lo que el niño debería hacer según su edad.

 Creemos que esto es un error. Cada niño tiene su propio ritmo de desarrollo, las comparaciones son odiosas y la estimulación, en algunos casos, puede llegar a ser contraproducente al provocar en el bebé agotamiento, frustración, estrés, irritabilidad, etc.

 ¿Cuáles son las premisas de la crianza con apego (o crianza natural) que hacen innecesaria la estimulación temprana? 


  • Porteo: Llevar a nuestro bebé pegado a nosotros desde el nacimiento mientras hacemos recados, salimos de compras o damos un paseo, le permite al niño ir conociendo el mundo desde una posición de seguridad. En los primeros meses, el contacto continuo, el sonido de los latidos del corazón de su madre o de su padre y sus voces serán mejor estimulación que cualquier CD de Mozart. Y a medida que vaya creciendo irá haciéndose más partícipe. Un niño porteado ve todo lo que hacemos, está en contacto permanente con el lenguaje de los adultos y tiene todo el contacto que necesita (puedes consultar el concepto de exterogestación y la necesidad de ser llevado en la información sobre porteo que hay colgada en el menú de esta web). 
  • Lactancia materna a demanda: El contacto piel con piel, el calor, el olor, el sabor, la seguridad de estar en brazos de mamá, la autorregulación... no se pueden comparar a la alimentación artificial. Y cuando no hay más remedio que acudir a la lactancia artificial, lo ideal es ofrecerla también a demanda, cogiendo al bebé, susurrándole y transmitiéndole la seguridad que va a necesitar para descubrir el mundo. *Para cualquier duda o consulta sobre lactancia materna, puedes escribirnos a través de los comentarios o del formulario de contacto que encontrarás en esta web y te responderá una asesora de porteo lo más pronto posible.
  • Respeto a los ritmos del bebé: Cada bebé es diferente. Los hay que empiezan a andar con 9 meses y los hay que no andan hasta casi los dos años. Lo mismo para sujetar la cabeza, sentarse, gatear, hacer la pinza con los dedos, hablar... Jamás hay que forzar posturas a las que no llegarían por sí mismos, además que el hecho de ofrecerles experiencias que no van acorde con su desarrollo podría ocasionar frustración (por ejemplo, ofrecerle unos guisantes cuando aún no hace la pinza). 
  • BLW: En la misma línea, este método de alimentación se basa en la autorregulación del bebé. Es una manera potentísima de permitirle experimentar con diferentes sabores, olores y texturas, además de estimular su capacidad de elección, desarrollando sus gustos y preferencias y previniendo posibles futuros problemas de alimentación al no forzar nunca al niño a comer. 
  • Autorregulación: Enlazando con los puntos anteriores, los niños aprenden a percibir qué necesitan, cuándo y cómo. Hay que confiar en ellos porque nacen programados para sobrevivir. 
  • Movimiento libre: Teniendo al bebé en el suelo el máximo tiempo posible favorecemos que sea él mismo quien empiece a fortalecer sus músculos y a moverse, además de dejarle tomar la iniciativa, aumentar su confianza, desarrollar sus gustos e intereses, etc. 
  • Adaptación de la casa y la familia a ellos y no al revés: Se trata de propiciar un entorno seguro y adecuado para que el niño vaya adquiriendo habilidades por sí mismo, colocando a su altura todo lo que pueda necesitar, poniendo a su alcance todo tipo de materiales y objetos cotidianos, evitando juguetes que sobreestimulen y promuevan la pasividad física e intelectual del niño, etc. 
  • Disciplina positiva: Consiste en hablar al niño siempre en positivo (en lugar de "no me tires del pelo", "cuando me tiras del pelo me haces daño; mejor dame una caricia". El niño es un ser que está aprendiendo a vivir y merece respeto. Dar órdenes autoritarias o prohibir las cosas sin explicar los motivos no solo suponen una traba a su autoestima y vuestra relación, sino que además impiden que el niño aprenda los significados de las acciones, desarrollen su vocabulario y se les permita expresarse (algo sumamente importante ya que la educación debería basarse en las preferencias e intereses que manifieste el niño). 
  • Preferencia por juguetes simples que estimulen su imaginación: Dentro de ese espacio seguro, el juego es sumamente importante para favorecer el desarrollo cognitivo, motor y lingüístico del bebé. 
  • Educación emocional: Es importante educar al niño para que sepa reconocer sus propias emociones, ayudándole a identificarlas, escuchándole y poniendo palabras a sus sentimientos de sorpresa, frustración, ira, miedo, etc. De esta manera le enseñamos a autoconocerse, a canalizar sus emociones y a respetar a los demás a través de la empatía. 
  • Etc. 

No obstante, los programas de estimulación temprana sí pueden ser interesantes en casos de discapacidad intelectual o como método compensatorio en discapacidades físicas o retrasos del desarrollo. Para ello es vital el diagnóstico precoz. Para estos casos, la rueda del desarrollo es un gráfico que permite apreciar a simple vista las áreas del desarrollo en las que el niño puede haberse estancado y los ejercicios que podrían compensar esas desigualdades.

En todo caso, siempre es importante proporcionar al bebé un ambiente rico en estímulos y tener a su disposición opciones que le permitan acceder a su zona de desarrollo próximo (su desarrollo potencial, lo que es ya capaz de hacer con ayuda o lo que conseguirá hacer pronto). Por ejemplo, que tenga donde agarrarse si quiere tratar de ponerse de pie él solo.

Y, ante todo, sigue tu instinto.






Cris. Educadora social especializada en atención temprana, mamá de dos y directora editorial.

2 comentarios:

  1. Me encanta, me lo llevo para la web! :) Yo hago estimulación temprana y atención precoz, pero siempre a niños con dificultades, nunca a niños, digamos, con un desarrollo "normal". Ya que, como comentas en el artículo, la vivencia misma (si es con apego) es estimulación en sí, y de mejor calidad!

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  2. Gracias! Me alegro de que te guste y compartas :)

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