LA IMPORTANCIA DE LOS DETALLES

Pues os voy a contar mi experiencia, que conste que he advertido de que era algo durilla... Llevo retrasando esto 21 meses, pero ya es hora. Rompí aguas la madrugada del día de San Juan, a las 5 de la mañana, me metí directamente en la ducha y ahí estuve hasta las 7 que decidimos irnos al hospital, al llegar me examinaron y me dijeron que estaba de casi 7 cm así que bien, había dilatado bastante en la ducha con agua caliente. Se acercó la comadrona y me dijo que el anestesista se iba y que debía ponerme la epidural ya, yo no quería ponérmela por si me pasaba lo mismo que con mi hijo y me paraban el parto, pero no sé, pensé que como iba tan bien de dilatación podría disfrutar ésta vez del nacimiento sin dolor, así que cedí, mal hecho.
 Cuando entré en la sala me encontré a un chaval de unos 25-26 años, con una bata que le quedaba corta y cuando me vio me soltó un “ ¡vaya!, una pelirroja de buena mañana!”… ahí ya me tocó la moral. Me senté en el borde de la camilla y mientras escuchaba vagamente como se quejaba por mis tatuajes estratégicamente colocados encima de sus puntos de punción, me concentré porque me venía una contracción. Lo escuché decirme que me iba a pinchar más arriba de lo normal porque no se atrevía con los tatuajes, cosa mala, porque para las que no lo sepan, cuanto más arriba te pinchan es más difícil acertar ya que las vértebras ya n o están planas, sino que se colocan en diagonal y hay que tener experiencia.
 Total, me vino una contracción, lo avisé, me dijo que aguantara, aguanté, me pinchó, me moví por la contracción un milímetro y ahí me echó la culpa de que me había pinchado mal…que bien, culpa mía. Me explicó deprisa y corriendo que no me incorporara mucho que me había pinchado la duramadre y que seguramente tendría problemas luego de migrañas, etc...Ahí empezó mi calvario. No sé cómo me pincharía pero solo se me dormía el pié derecho, lo dije una y otra vez, que no me había hecho efecto, y empezaron a ponerme refuerzos, 4 exactamente, pero nada…no podía levantarme, no me dejaban incorporarme, me dolía muchísimo. La comadrona que me tocó, dentro de todo hacía lo que podía, vino, me puso música, me ponía compresas calientes en el periné para no hacerme episiotomía, mil cosas…pero me tenía tumbada y solo me hacía moverme de un lado a otro. Tenía a tres ginecólogos conmigo (compañeros de trabajo), me acordé de las familias de los tres. Después de 4 horas, y de un parto anterior acabado en cesárea, parí a mi hija 3,790kg, desgarrándome entera, ya que me tocó una comadrona que pensó que era mejor un desgarre de la pared ano vaginal que una epi. Las hormonas empezaron a fluir y tuve corte tardío del cordón, me la pusieron encima enseguida, se enganchó al pecho enseguida…genial. El problema vino luego, os acordáis de que me pincharon mal, ¿no?, pues eso se tradujo en que al llegar a la habitación no podía levantarme de la cama más de 10 grados, al menos en tres días.
¿Qué quiere decir eso?, pues que iba sondada para hacer pipí, que no podía colocarme bien para dar el pecho, que no podía levantarme a ducharme, ni coger a la nena sola, ni hacer absolutamente casi nada ya que tenía que estar tumbada. Hubo una cadena de acontecimientos que me llevaron al límite: Estar tumbada, mal agarre de la nena al pecho, subida brutal de leche, ingurgitación, frenillo sublingual (que nadie quiso arreglar), transfusión de sangre y hierro por la hemorragia en el parto, displasia de cadera izquierda de la nena al sacarla, y todo colapsó cuando se llevaron a la nena morada porque no respiraba, un susto enorme, cuando vinieron me dijeron que había tenido una bajada de azúcar , que en tres días había perdido casi 500 gr y que tenían que darle biberón porque mi pecho estaba tan duro que no podía mamar… Sigo.
 Al cuarto día subió un anestesista a verme y me encontró llorando con un ataque de ansiedad, me dijo que tenía que volver a pincharme en la espalda para ponerme un parche hemático y tapar el agujerito que había hecho el otro, para que pudiera levantarme de la cama…yo me pongo peor y le digo que si no me sedan entera no bajo a ningún sitio. Me prometió que lo iba a hacer, y así lo hizo, me trató súper bien y no me enteré de nada, al despertar vino a verme y se sentó a mi lado, me dijo que ya podría levantarme. Cuando subí a la habitación, ya iba incorporada y con una sonrisa en la cara. Al día siguiente subió a verme y me vio de pié, me dijo que subía para verme la sonrisa nada más. Ese fue el mejor momento de esos días, después vinieron 44horas de la nena en una cuna con lámpara uv, un eco de mama para decirme que mi hemartoma había pasado de 2cm a 9 y que seguiría creciendo si continuaba la lactancia, y el fin de mi lactancia… Al sexto día abandonábamos el hospital con doble pañal para tratar la displasia, un frenillo sin tratar, un tratamiento de hierro durante 6 meses y una lactancia fallida. Y fin. El resto es historia

16 comentarios:

  1. Qué pena que hayas pasado por algo así, a mi la epidural tampoco me hizo efecto con el segundo y no paraban de meterme "bolos" pero por lo menos no tuve todos esos problemas, simplemente aquello seguía doliendo. Me alegro que al final todo saliera bien campeona. Un beso!

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  2. Siempre me habia preguntado porqué en un segundo parto tu lactancia habia sido fallida. Que duro. Me has hecho llorar. Cada una con su historia y su dolor. Estas historias no deberian contarse porque no deberian ocurrir

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    1. A mí tb me ha hecho llorar. No, no deberían pasar estas cosas nunca.

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    2. Cierto. Nunca, pero me habéis ayudado todas hoy.

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  3. Amor. Que dificil, waooo que duro... y en puerperio, todo lo que viviste, tan feo. Desde mi corazon de madre venezolana al tuyo, les envío muchas bendiciones. Sanar... Sanar... Sanar... Cuanto más nos harán pasar a las mujeres por no dejarnos conectar con nuestro ser... Un abrazo mami

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    1. Muchísimas gracias por tus bendiciones, un abrazo enorme

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  4. Siento que tuvieras que.pasar por todo aquello Tanya...
    Un abrazo grande

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  5. estas cosas no deberían pasar.
    A mi la primera epidural me dejo sin poder caminar durante el parto y bastantes horas despues, no sentia nada...era una sensacion horrorosa. En el segundo la segudna dosis que no pedi me provocó una bajada de tensión bestial y casi me desmayo y todos a correr...en un parto que estaba casi listo y no era doloroso.
    Muy duras tus lineas, entiendoq ue hayas tardado en escribir sobre ello. Mucho animo y un abrazo

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    1. Llegará un día en el que no tendremos que oír más historias así. Ya veréis

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  6. Que duro. Lo siento. A mi me pincharon mal también. Cuando pusieron la epidural esta hizo efecto 30 minutos en los que me dormí y luego me desperté con un dolor terrible en los ovarios y hormigueo en la pierna derecha, vinieron a pincharme otra vez y me dijeron q tenia q partir así, que rezara para q el poco efecto de anestesia que tenia me hiciera efecto, me tumbaron del lado derecho con las piernas encogidas y me dijeron que pujara. Parí con dolor y la pierna izquierda dormida. Afortunadamente no paso de allí. Recuerdo no poder moverme durante el primer día, no quiero ni imaginar tu dolor y frustración. Que valiente!

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    1. Yo también recuerdo esa postura, encogida y haciendo fuerza de lado, como vamos a parir así? Es de locos. Un abrazo

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    2. Yo también recuerdo esa postura, encogida y haciendo fuerza de lado, como vamos a parir así? Es de locos. Un abrazo

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  7. Tienes una niña preciosa, esto es lo principal. Yo tambien tuve un parto, en mi caso natural, muy complicado el niño peso 3,850 kg, con episotomia. Me salto los detalles, pero al final llegas a la conclusion, en mi caso, que podria haver nacido con problemas el niño, con las complicaciones que tuve y gracias a Dios no fue asi. Por lo tanto, con el tiempo todo pasa y viendo al niño sano y fuerte es lo que cuenta.

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  8. Un beso enorme Tanya, siento tu dolor... y gracias por compartirlo.
    Como tribu nos sentimos dañadas cuando otra sufre pero entre todas vamos ayudándonos a sanar.
    Hay que luchar, por nuestras hijas! ♡♡
    Aran Can.

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