Consecuencias de los estilos de crianza en primera persona

Un padre como protagonista para esta triste historia que nos envían a través del formulario de contacto. Nos ha parecido importante publicarla hoy. Podéis dejarnos vuestras historias sobre los padres en comentarios. Seguro que las hay de todos los colores. :)






El otro día, comiendo en casa de mis padres, se dio una situación "típica": Mi hija de 9 meses echó mano a los deberes del mayor (está de exámenes y se había llevado los libros para estudiar en la sobremesa), éste le apartó con un "¡Nooo!", ella lloró y mi padre les riñó a los dos. Me pareció absurdo que riñera a la peque porque tiene 9 meses y no me parecen modos de ponerse así con ella, pero más absurdo aún me pareció que riñera al mayor porque "¡ESAS NO SON MANERAS DE TRATAR A TU HERMANA, ¿ME HAS OÍDO? ¿A QUE TE HAGO YO A TI LO MISMO?". No me parece muy coherente usar la violencia para exigir a un niño que no sea violento, pero es que la gestión de las conflictos no es el fuerte de mi padre... Eso me hizo remontarme a mi infancia:

Cuando era peque, en mi casa las normas sobre lo que se podía hacer y lo que no, eran muy claras. Se esperaba de mi hermana (5 años menor que yo) y de mí que fuéramos buenas al estilo que ellos entendían, que jamás hubiera nada malo que decir de nosotras por parte de los profesores, que sacáramos muy buenas notas (menos de un 8 en un examen estaba mal visto), que comiéramos siempre todo lo que se nos ponía en el plato sin protestar, que hiciéramos los deberes de forma ordenada y limpia, que jugáramos sin ensuciarnos y que nos fuéramos a la cama a las 9:30 todos los días. Teníamos marcado incluso los libros y los juguetes que nos tenían que gustar. Cuando empecé a salir con mis amigas los fines de semana más allá de la puerta de casa, la hora de vuelta era tan ridícula que muchas veces prefería no salir. El ambiente general era casi de represión.

¿Consecuencias hasta ahí? Pues sí, éramos unas niñas muy buenas que siempre podíamos recibir visitas porque no teníamos la casa desordenada ni estábamos sucias, se nos podía llevar a cualquier lado porque no montábamos pollos y podían presumir de nuestras notas.

¿Qué pasa? Pues que a un niño se le puede tener bajo presión, porque es un niño y es indefenso. Incluso a un adulto también se le puede tener bajo presión desde una posición de superioridad (un jefe, el director del banco que te tiene que conceder un crédito, etc.), pero a un adolescente... A ese no se le puede tener bajo presión porque un adolescente es como una olla express. Así que con 10-11-12 años empezaba a estar un pelín harta de que, hiciera lo que hiciera, nunca estuviera bien (y si estaba bien no recibía ningún elogio porque era "mi obligación"). Con mi madre aún conservaba, dentro de lo que cabe, un apego seguro, porque, a pesar de las broncas y de las collejas, después venía a hablar conmigo, me daba una explicación rudimentaria que consistía básicamente en que todo lo hacían por mi bien y no sabían cómo hacerlo mejor y seguíamos siendo madre e hija. Pero con mi padre no. A partir de la preadolescencia, cuando empecé a cuestionar (no ya a desobedecer abiertamente) las normas, las broncas se hicieron cada vez más violentas y, después de la tormenta, mi padre dejaba de hablarme indefinidamente hasta que yo fuera a pedirle perdón. Llegamos a estar muchos meses sin hablarnos porque a mí cada vez me costaba más pasar por el aro y pedir perdón por cosas que consideraba que no eran para tanto.

Recuerdo que un día, en el colegio, le hice un comentario a una niña sobre la bronca que habíamos tenido en casa el día anterior. La verdad es que no me acuerdo qué le dije, pero seguramente sonó horrible porque mi profesor lo oyó y llamó a mi madre preocupado. Mi madre no me dijo nada hasta un par de días después, cuando mi padre no estaba en casa y pudo hablar a solas conmigo sin que él se enterara. Me intentó convencer de que no puedo ir por ahí diciendo que mi padre me pega porque eso suena fatal, que solo me daban algún que otro tortazo de vez en cuando porque yo tenía que aprender, y que mi padre se ponía muy nervioso conmigo porque yo últimamente estaba en un plan bastante "rebelde y provocador".

Consecuencias de todo esto: Estaba muy insegura. Con mis amigas podía tener un trato más o menos normal, pero entre gente nueva me costaba integrarme. En el instituto empecé a flaquear en las notas. Estaba harta de hacer las cosas "porque sí" y "porque lo digo yo", no estaba cómoda y me costaba muchísimo concentrarme delante de un libro que no me interesaba para nada. Me obligaban a estudiar con amenazas de dejarme sin cenar y no acostarme hasta que me supiera la lección, fuera la hora que fuera y entramos en una espiral en el que todos íbamos acumulando cada vez más frustración.

Hoy todavía sé hacer una factorizazción de polinomios por el método Ruffini, conozco el proceso de la digestión de los caracoles y puedo recitar de memoria otro montón de gilipolleces que jamás me han servido de nada. Cuanto más me obligaban, más asqueada estaba y menos estudiaba. Cuanto menos estudiaba, más exasperaba a mi padre. En 1º de BUP empecé a fugarme de clase de vez en cuando, 2º de BUP lo repetí, en 3º de BUP dejé los estudios y, con 17 años, me fui a vivir con un capullo, que no era ni mucho menos una joya pero que aún así me pareció una liberación.

La relación de mi hermana con mis padres fue algo distintas. Tenían 5 años de margen para asimilar que la opresión a lo mejor no funcionaba como esperaban, así que a ella le dieron algo más de libertad, y tragaron, aunque no les hacía ninguna gracia, que volviera a casa a deshoras (dentro de unos límites), que se apuntara al bachillerato de arte (eso fue un dramón) o que se hiciera algún tatuaje.

 ...

17 años más tarde de mis 17 años, veo las cosas desde otra perspectiva. Cinco años después de irme de casa, cuando había recuperado mínimamente la paz interior, retomé los estudios a distancia y llegué incluso a superar una diplomatura en la UNED. Sigo manteniendo relación con mi madre, a la que de vez en cuando le he podido incluso pedir ayuda con mis hijos o cuando he necesitado algo que no podía comprar, pero no somos íntimas ni nos contamos nuestras cosas. Con mi padre, en cambio, aunque sé que está de acuerdo en lo que haga mi madre conmigo, preferimos no hablarnos más de lo imprescindible. Hoy le enviaré un whatsap para felicitarle el día del padre. Hasta ahí llega nuestra relación. Cuando nos juntamos a comer en Navidad, cumpleaños, etc., la relación es tensa y sigue quedando patente de alguna manera en sus comentarios que está convencido de que la rebelde fui yo, que él fue un padre ejemplar y que si yo tengo ahora una situación económica más bien precaria es por no haberle hecho caso.

Mi hermana es ahora mismo el mayor nexo que tengo con mi familia. Ella tampoco tolera a mi padre pero sabe guardar las apariencias mucho mejor que yo, y con mi madre sí tiene bastante buena relación. Se fue de casa a los 19, pero en su caso pagada por ellos con la excusa de estudiar en otra ciudad. No acabó más que el bachillerato y actualmente vive en Alemania en un piso compartido y trabaja de camarera por un sueldo de mierda, pero no tiene la más mínima intención de volver a España. Es libre.

14 comentarios:

  1. Me encanta la história que ha escrito ésta mamá anónima...¿nos cuentas la tuya?

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  2. Yo creo que de los primeros recuerdos que tengo de mi padre es cantándome para dormirme. Se me ha metido tanto en la cabeza la canción que nos cantaba a mi hermano y a mi para dormirnos que se la canto yo a mi peque. Le quiero muchísimo, es mi pilar, para todo está ahí y me encanta como disfruta con su nieta, a pesar de no gustarle nada que le llamen abuelo, el se autoproclamo "El Jefe"
    Recuerdo una vez de pequeña que tuve una pesadilla en la que unos clics (los muñecos) se ahogaban en un río, que horror de sueño debió ser que me desperté gritando y al segundo estaba ahí mi padre, me pregunto qué me pasaba y me dio tanta vergüenza decirle que estaba llorando porque unos clics se ahogaban que le dije "soñé que te estabas muriendo" a lo cual mi padre seguro que se le cayeron los pantalones de amorzote y yo satisfecha por no parecer una pequeña loquita.
    Me dice siempre que soy mas tonta que las arañas y que nunca se responde con una pregunta, huele a Loewe y le gusta el tenis mas que todas las cosas.
    Ha hecho tantos esfuerzos en su vida por mi que no puedo mas que cumplir lo q me decía siempre cuando le daba las gracias por algo "solo te pido que hagas lo mismo con tus hijos" y en eso estoy....cantándole la misma canción a mi bebe. Un abrazo tribu. Anel

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    1. Preciosa historia Anel. Qué relación más hermosa. Un beso

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  3. Jo Anel que emoción de historia! .. Me ha encantado

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  4. Tan real como la vida misma. Besotes Tanya!!

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  5. Mi padre al que yo quiero le "perdi" cuando tenia unos 12 años. Lo pongo entre comillas porque el sigue vivo actualmente pero desde aquellos 12 años (que yo me diera cuenta, hoy se que fue asi de siempre)deje de sentirle asi.

    Su prioridad en la vida es el dinero, pero para sus gastos, y el que diran. Asi que a ojos de todo el mundo mi historia, la misma de mi hermano y mi madre, no es cierta o es exagerada etc
    En mi casa era normal gritar a todas horas, oir a mi padre decirle a mi madre que no valia para nada, que era una mierda, que solo servia para limpiar, que era una fulana, verle zarandearla o empujarla....era normal verle romper cosas contra el suelo o la pared....era normal decirnos a mi hermano y a mi que eramos una mierda, que hasta que no trabajaramos no seriamos nada en la vida o apretarnos su frente contra la nuestra e insultarnos...era normal que se fundiera el dinero en cosas para el y cuando nosotros pediamos algo (como desodorante) nos decia que no habia dinero "tu que te has creido chaval" le contestaba a mi hermano....

    Y bien digo que era normal para nosotros porque hasta que ninguno de los tres no salimos de ese mundo, no nos dimos cuenta de lo que habiamos vivido. Por eso nunca lo comentabamos con otros familiares o amigos... ellos conocian a mi padre el de la calle, a mi padre el encantador... si, pero de serpientes.

    Para resumir, mi madre a la que recuerdo siempre llorando... un dia la dije " mama, haz lo que necesitas hacer, yo te apoyo. Sabes lo que quieres no? Pues hazlo yo te apoyo". Asi que despues de descubrir que encima le era infiel, y de llegar a una situacion en que tuvimos que acabar poniendo cerraduras en las puertas de las habitaciones para al menos conseguir dormir, de vivir con el miedo de sus ojos desorbitados que lo decian todo, de susurrarme al oido que me iba a matar, de amenazar a mi hermano poniendole un cuchillo en el pecho... mi madre tomo la decision de separarse.

    Ahora ninguno de los tres quiere saber nada de el (mi madre para cobrar una pension alimenticia que tiene que reclamar en el juzgado cada mes). Somo felices y libres, porque aquello era una carcel. El sigue contando mentiras...que mi madre no se ocupaba de nosotros, que era una vaga y no hacia ni la comida, que se separaron por mi culpa, que mi madre se liaba con otros...mentiras que se que muchos de su familia y de la de mi madre creen.
    Solo nosotros y las paredes de aquella casa saben lo que nos ocurrio de verdad.

    De las uktimas cosas que le dije fue que cuando yo tuviera un hijo haria todo lo posible por no parecerme en nada a el, en no ser como el fue conmigo.

    Soy Rebeca Cantero y hoy ya no me averguenzo de contar lo que tuve que vivir, aunque duela.

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  6. Te 👏 👏 👏 aplaudo Rebeca. Te aplaudo valiente!!!

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  7. Te 👏 👏 👏 aplaudo Rebeca. Te aplaudo valiente!!!

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  8. Mi padre se fue hoy hace siete meses y lo echo mucho de menos. Algunas cosas de él no me gustaban porque fue educado en una sociedad machista, tuve muchos enfrentamientos con él en mi rebeldía adolescente... Pero siempre me dio cariño y al final me aceptó y me quiso tal y como soy. Siempre pude contar con él y me enseñó muchísimas cosas. Le doy gracias por todo lo que, junto a mi madre, me ha dado.

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    1. Siento que estés pasando por un mal momento emocional, un abrazo enorme 😉

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    2. Siento que estés pasando por un mal momento emocional, un abrazo enorme 😉

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    3. Gracias, Tanya. Menos mal que mi peque me lo cura todo. Besos.

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    4. Gracias, Tanya. Menos mal que mi peque me lo cura todo. Besos.

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